- Acusaciones e insultos predominaron ayer en la sesión de la Cámara de Diputados.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Acusaciones e insultos predominaron ayer en la sesión de la Cámara de Diputados hasta que llegó el verdadero consenso: aprobarse siete días de asueto.
Todo empezó cuando la morenista María Magdalena Rosales pidió un minuto de silencio por las muertes derivadas de la “invasión a Venezuela”. El PT se sumó con entusiasmo y acusó al “imperio norteamericano”, pero el PAN contraatacó con otro minuto, ahora por las víctimas del Tren Interoceánico.
“Son una bola de hipócritas al estar pidiendo un minuto por todos los de Venezuela y de otros países cuando aquí en México todos los días matan a miles de personas”, soltó el panista Juan José Hinojosa.
El intercambio subió de tono cuando se colaron a los minutos de silencio a los minutos de aplausos los presos políticos, la Guardería ABC, los ciudadanos de Minnesota que protestan a favor de los migrantes y hasta un niño asesinado en Oaxaca.
La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López, intentó infructuosamente apagar el incendio declarando terminada la “pseudo-discusión” para que los coordinadores parlamentarios acordaran la agenda política.
Luego llegó el verdadero consenso: siete días de asueto.
Aunque sacrificaron el fin de semana largo, los diputados se regalaron una semana completa sin sesiones del Pleno que fue citado hasta el 10 de febrero a las 11:00 horas.


