- Provoca caseta de cobro ejidal baja afluencia a la zona arqueológica de Kohunlich, registró 6 mil 270 visitantes en 2025.
EUGENIO PACHECO
CHETUMAL, Q. ROO.- El acceso a la zona arqueológica de Kohunlich se ha visto impactado negativamente por la instalación de una caseta de cobro operada por ejidatarios de Sabidos.
Como medida de presión al gobierno federal y al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los comuneros exigen una indemnización justa por 196 hectáreas de tierras que albergan los vestigios prehispánicos.
Advierten más de 41 años de litigar el pago por la explotación que se mantiene sin beneficio para la comunidad.
La principal afectación recae en el bolsillo del turista, pues a las tarifas oficiales del INAH para este 2026 se suma ahora un “peaje” extra que es impuesto por el ejido.
Actualmente, la tarifa de visitantes nacionales es de 105 pesos; para los visitantes extranjeros, provenientes principalmente de cruceros en la Costa Maya, el precio de acceso es de 210 pesos.
A estas tarifas deberán sumarse ahora los tres dólares, aproximadamente de 54 a 60 pesos, por el “peaje” impuesto por los ejidatarios.
Este incremento arbitrario encarece el acceso a uno de los sitios emblemáticos del sur del estado, que apenas muestra signos de recuperación en su afluencia, al registrar 6 mil 270 visitantes en 2025, apenas 48 personas más que las 6 mil 222 contabilizadas en 2024.
El comisario ejidal, Milton Castañeda Blanco, denunció una marcada discriminación en los pagos ofrecidos por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales.
Advirtió que desde los avalúos que ha realizado a Bacalar le pagaron 74 millones de pesos por 103 hectáreas de tierra en la zona de Ichkabal.
Ese costo representa más de 650 mil pesos por hectárea, en tanto que en Sabidos solo quieren otorgar 163 mil pesos por hectárea.
A pesar de que existe un fallo del Tribunal Unitario Agrario a favor del INAH desde 2014, el ejido desconoce este dictamen, alegando que la explotación turística de más de 41 años no ha retribuido a los dueños legítimos de la tierra.
La postura de los ejidatarios es firme y aseguran que la caseta de cobro permanecerá activa hasta que el gobierno federal iguale las condiciones de indemnización otorgadas en otros núcleos agrarios.
Esto podría mantener el riesgo de que la afluencia turística se desplome debido a la incertidumbre y el aumento de costos.


