- El último pacto de armas nucleares vigente entre Rusia y Estados Unidos se vence hoy, lo que eliminará cualquier límite a los dos mayores arsenales atómicos del mundo.
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WASHINGTON, EU.- El último pacto de armas nucleares vigente entre Rusia y Estados Unidos se vence hoy, lo que eliminará cualquier límite a los dos mayores arsenales atómicos del mundo por primera vez en más de medio siglo.
El fin del tratado Nuevo START plantea un escenario nuevo, en el que muchos temen una carrera armamentista sin restricciones.
El Presidente ruso, Vladimir Putin, declaró su disposición a adherirse a los límites del acuerdo por otro año si Washington hace lo mismo, pero su homólogo estadounidense, Donald Trump, no ha sido claro sobre el asunto.
Trump ha reiterado que le gustaría mantener límites en las armas nucleares e involucrar a China en conversaciones de control de armas, afirmó el lunes un funcionario de la Casa Blanca que habló bajo condición de anonimato.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió el martes que el mundo sería “más peligroso” sin límites en los arsenales nucleares de Washington y Moscú.
Por su parte, los defensores del control de armas han expresado su preocupación por la expiración de Nuevo START, al advertir que eso podría llevar a una nueva carrera armamentista entre Rusia y Estados Unidos, fomentar la inestabilidad global y aumentar el riesgo de un conflicto nuclear.
El Gobierno anunció en febrero de 2023 la suspensión de su participación en el tratado sin retirarse formalmente, aunque aseguró que continuaría respetando los límites establecidos.
Nuevo START, firmado en 2010, busca limitar las ojivas nucleares y vehículos de lanzamiento desplegados. Entró en vigor el 5 de febrero de 2011, con una validez original de 10 años, y extendida al 5 de febrero de 2026.
Este es el único convenio de control de armas restante entre las dos naciones después de que Washington se retiró del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio en 2019, que prohibía los misiles balísticos y de crucero lanzados desde tierra con un alcance de 500 a 5 mil 500 kilómetros.
“El Presidente Trump ha sido claro en que, para lograr un verdadero control de armas en el siglo 21, es imposible hacer cualquier cosa que no incluya a China, debido a su vasto y rápidamente creciente arsenal”, advirtió ayer el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
China es la tercera potencia nuclear, muy por detrás de Rusia y Estados Unidos, pero su trayectoria ascendente preocupa mucho a la Casa Blanca.
Algunas voces afirman que Washington corre el riesgo de enfrentarse al problema de lograr una disuasión eficaz tanto contra Moscú como contra Beijing.


