- La Dirección de Juzgados Cívicos reportó que, durante el último semestre, el número de personas en situación de calle remitidas al Centro de Retención Municipal, conocido como ‘Torito’, se incrementó cinco veces.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- La Dirección de Juzgados Cívicos reportó que, durante el último semestre, el número de personas en situación de calle remitidas al Centro de Retención Municipal, conocido como “Torito”, se incrementó cinco veces.
Jorge Rivero Pech, titular de la dependencia, detalló que el padrón de infractores recurrentes en esta condición pasó de tres a un promedio de entre 15 y 20 personas, quienes son presentadas principalmente por el consumo de alcohol y sustancias en la vía pública.
El diagnóstico de las autoridades indica que, en al menos tres de los casos, los ciudadanos cometen faltas administrativas de manera deliberada con el objetivo de ingresar al centro de retención.
Esta conducta responde a la necesidad de asegurar refugio nocturno y acceso a tres alimentos diarios ante la falta de opciones de asistencia.
Hasta el momento, se han identificado puntos de concentración crítica en el cruce de las avenidas Miguel Hidalgo y Kabah, el Parque “Chetumalito” y el primer cuadro de la ciudad.
Para atender esta problemática de manera estructural, el Instituto Municipal Contra las Adicciones confirmó que el proyecto “Albergue para Transformar Vidas” registra un avance de 98 por ciento, por lo que su inauguración está programada para la última semana de marzo.
Este espacio, que operará en colaboración con la asociación civil Centros de Rehabilitación Amor al Adicto Difícil y Reincidente (Craadyr), tendrá una capacidad inicial para 50 hombres y ofrecerá un modelo de atención integral.
Alberto Ortuño Baez, director del instituto, explicó que el proceso de recuperación contempla, en forma general, una estancia inicial de seis meses a un año enfocada en la desintoxicación y el acompañamiento psicológico.
Puntualizó, no obstante, que el tiempo podría variar dependiendo de cada caso.
Posteriormente, el programa transita hacia una fase de reinserción coordinada por la asociación civil, que incluye capacitación en talleres de oficios para facilitar el retorno al mercado laboral.
El objetivo central es que el tiempo de permanencia no funcione únicamente como asistencia social temporal, sino como un programa que evite la reincidencia en el consumo y el retorno a las calles.


