José Luis Carrillo
El estribillo se considera un conjunto de versos o frases que se repiten continuamente al final de cada estrofa. Sirve como núcleo melódico y temático, facilita la memorización y aporta unidad estructural.
Para quienes ya tenemos nuestros “añitos vividos y gozados”, siempre estará vigente la famosa melodía de Los Cadetes de Linares, con su estribillo principal: “Aquí todo sigue igual como cuando estabas tú”.
¿Quién no la recuerda?
Y vaya que esa popular canción norestense le queda como anillo al dedo al afán reiterado del gobernador Samuel Alejandro García Sepúlveda, quien se empeña sistemáticamente, a billetazos en anuncios oficiales, en hacer pasar una mentira por verdad.
La propaganda del gobierno de Movimiento Ciudadano se enfoca en asegurar que, desde hace cinco años, se vive un “Nuevo” Nuevo León. Sin embargo, en las calles, los ciudadanos de los 51 municipios del estado siguen recordando a Los Cadetes:
“¡Aquí no hay novedad como cuando estabas tú!”
Y vaya que extrañan a gobernadores serios y profesionales como Jorge Treviño, Sócrates Rizzo, Benjamín Clariond y José Natividad González Parás.
Porque mientras la estrategia naranja busca imponer una narrativa por todos lados, la ausencia de hechos y el exceso de dichos gubernamentales terminan por toparse con la realidad.
Una realidad que en nada ha cambiado en este lustro. Y sobran los hechos que superan a los dichos. Mientras el gobernador se ha hecho famoso por ser un viajero frecuente, horas después de presumir en sus redes sociales que Nuevo León estaba preparado para el Mundial de Futbol, la realidad volvió a confirmar su estilo mitómano y poco creíble.
Los hechos siempre superan a los dichos. Situaciones como la ejecución de un joven de Culiacán en la zona más exclusiva de San Pedro Garza García, a plena luz del mediodía, así como los asaltos y balaceras que sufrieron varios automovilistas que regresaban de Texas el pasado domingo, echan por tierra sus anuncios que aseguran que:
“¡Nuevo León es el primer lugar en todo!”
Todo esto, sin contar las severas inundaciones registradas en los límites entre Monterrey y San Nicolás, o los automovilistas que sufrieron daños severos en sus vehículos debido a la exagerada cantidad de baches en avenida Leones, en el sector Cumbres.
Asaltos, ejecuciones, caos vial, movilidad cuestionable y contaminación ambiental en aumento son las variables reales que los nuevoleoneses viven de manera cotidiana.
Y mientras los publicistas oficiales tratan de revertir la percepción ciudadana, en la calle, los ciudadanos de a pie no encuentran la salida y se limitan a tararear el estribillo de la célebre melodía norestense:
“NO TE PREOCUPES POR MÍ, AQUÍ TODO SIGUE IGUAL COMO CUANDO ESTABAS TÚ”…


