- La tecnología es un componente esencial para mejorar resultados clínicos y optimizar recursos.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CIUDAD DE MÉXICO.- En un escenario en el que la alta prevalencia de enfermedades crónicas continúa impactando la capacidad del sistema de salud, la tecnología es un componente esencial para mejorar resultados clínicos y optimizar recursos, señala un análisis de la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID).
Elaborado en colaboración con Life Science Consultants (LSC), destaca que, además de contribuir a enfrentar el reto que plantea que más de la mitad de la población adulta en el país presente factores de riesgo metabólico y millones de personas vivan con diabetes o enfermedad renal, con atención oportuna aún limitada, el de la tecnología médica es un sector que puede aportar al desarrollo económico en el marco del Plan México.
Existen oportunidades concretas para modernizar la atención, particularmente en el primer nivel y en la gestión hospitalaria, remarcó Javier Picó, consultor de Life Science Consultants en América Latina.
“La ruta hacia 2030 plantea fortalecer capacidades técnicas, actualizar equipamiento con enfoque de ciclo de vida y profesionalizar la gestión tecnológica, con metas claras y seguimiento institucional”, apuntó.
En México, las personas que padecen diabetes han ido en aumento, pasaron de 14 por ciento en 2006 a 18 por ciento en 2022, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
Hasta un 18.4 por ciento de las personas adultas en el país vivía, en 2023, con esta enfermedad, pero sólo cerca de una de cada tres había recibido diagnóstico.
El problema con la diabetes, señalan, es la detección temprana, pues si no es tratada a tiempo, puede incrementar el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares, así como daño en los riñones e incluso puede derivar en complicaciones, como amputaciones.
En cuanto a la enfermedad renal, al 2 de enero de 2026, el Censo de pacientes con falla renal del IMSS registraba la atención de 82 mil 241 personas a nivel nacional con insuficiencia renal, derivada de complicaciones como diabetes o riñones poliquísticos.
*Con información de Agencia Reforma


