- A nivel nacional, el nivel de cumplimiento del pacto por parte de las estaciones de servicio pasó de 93 a 89 por ciento.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- El pacto para topar la gasolina Magna a menos de 24 pesos el litro comienza a debilitarse debido a los altos precios del combustible, revelan datos de la consultora PetroIntelligence.
El grupo especializado señala que, a pesar de los incentivos fiscales que se aplicaron a este combustible, en la última semana las gasolinerías de nueve entidades reportaron precios superiores a 24 pesos, liderados por Quintana Roo y Baja California.
El precio promedio de este combustible se había mantenido en alrededor de 23.58 pesos el litro antes del inicio de la guerra en el Medio Oriente, incluso sin que el Gobierno aplicara algún estímulo fiscal al Impuesto Especial de Productos y Servicios (IEPS) del diesel y gasolinas.
Sin embargo, desde el 2 de marzo pasado, el precio de la gasolina Magna registró aumentos el pasado jueves hasta llegar en promedio a 23.70 pesos el litro.
Quintana Roo y Baja California Sur encabezaron las entidades con el precio promedio más alto de la gasolina Magna, con 24.87 y 24.31 pesos, exponen los datos de la consultora.

A nivel estatal, Baja California registró el mayor incremento en el precio de la gasolina regular, con un alza de 0.10 pesos por litro, señala el reporte de PetroIntelligence.
La semana del 23 al 30 de marzo, el precio promedio de este combustible en tres entidades se había sumado al incumplimiento en el pacto voluntario.
A nivel nacional, el nivel de cumplimiento del pacto por parte de las estaciones de servicio pasó de 93 a 89 por ciento.
Apenas el pasado 11 de marzo, el Gobierno federal renovó este acuerdo con 20 empresarios del sector gasolinero por un periodo de seis meses más.
Marcial Díaz Ibarra, especialista en el sector energético, dijo que las entidades con los precios más elevados tienen presión por la falta de infraestructura para el suministro de gasolina.
En Quintana Roo, por ejemplo, el suministro de combustible es por el puerto de Progreso, Yucatán, y de ahí se mueve en carretera a las terminales de Cancún y Mérida, lo que encarece más el producto que si llegara por barco.
Las estaciones con marca diferente a Pemex fueron las que reportaron un menor cumplimiento del pacto, con 80 por ciento en promedio, señala el análisis de PetroIntelligence.



