- El nuevo titular Aureliano Hernández sustituyó las auditorías especiales por ocho unidades especializadas por materia y ámbito de gobierno.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) fue reestructurada por su nuevo titular, Aureliano Hernández Palacios, quien sustituyó las auditorías especiales por unidades especializadas por materia y ámbito de gobierno.
De acuerdo con el nuevo Reglamento Interior publicado en el Diario Oficial de la Federación, el trabajo sustantivo del órgano fiscalizador se realizará a través de ocho unidades especializadas.
La primera auditará a las entidades federativas; la segunda, a los municipios; la tercera, al gasto social, educación y salud, y la cuarta, al gasto de gobierno, seguridad nacional y en materia hacendaria.
La quinta, al gasto energético y recursos naturales; la sexta, a las obras de infraestructura; la séptima será de seguimiento e investigación; y la octava será la encargada de realizar investigación y auditoría forense.
Con esta reestructura, Hernández Palacios pretende, como lo prometió ante diputados de la Comisión de Vigilancia de la ASF, fiscalizar el 100 por ciento de los recursos que cada año ejerce el gobierno federal, los estados y los municipios.
El nuevo reglamento faculta a la ASF para fiscalizar operaciones que involucren recursos públicos federales o participaciones federales a través de contrataciones, subsidios, transferencias, donativos, fideicomisos, fondos, mandatos, asociaciones público-privadas.
Además, del otorgamiento de garantías sobre empréstitos de estados y municipios, entre otras figuras jurídicas.
Hasta antes de la emisión del nuevo reglamento, la ASF funcionaba a través de cuatro auditorías especiales: de cumplimiento financiero, de desempeño, de gasto federalizado y de seguimiento, informes e investigación.
Entre otras atribuciones, los titulares de las unidades especializadas podrán presentar denuncias de juicio político como resultado de las irregularidades detectadas con motivo de la fiscalización superior.
También podrán proponer al auditor superior las fiscalizaciones que integrarán el Programa Anual de Auditorías, así como sus modificaciones, y requerir a terceros -que hubieran contratado obra pública, bienes o servicios con las entidades fiscalizadas o que hayan sido subcontratados, la información y documentación comprobatoria del ejercicio de recursos públicos.
Asimismo, las unidades tendrán acceso a toda la información que consideren necesaria para llevar a cabo las auditorías, incluso aquella de carácter confidencial o reservado en poder de entidades fiscalizadas, órganos de control interno, auditores externos, fideicomisos y autoridades hacendarias, con la obligación de mantener la misma reserva.
Esta facultad se extiende a información relacionada con la captación, administración y ejercicio de ingresos y egresos federales, así como de la deuda pública.
El reglamento interior dejó en manos de la unidad de asuntos jurídicos la presentación de denuncias penales por las irregularidades detectadas durante las auditorías, tal como establecía la normativa anterior.
Hernández Palacios fue designado titular de la ASF para los próximos ocho años, en sustitución de David Colmenares, el 11 de marzo pasado.



