- México podría recaudar hasta 14,992 millones de dólares anuales con un impuesto de 1 a 3% a grandes fortunas, según el Observatorio Fiscal Internacional.
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CIUDAD DE MÉXICO.- México podría recaudar entre 3 mil 965 y 14 mil 992 millones de dólares adicionales al año si aplicara un impuesto compensatorio, de entre 1 y 3 por ciento, a quienes poseen un patrimonio superior a los 100 millones de dólares, de acuerdo con el Observatorio Fiscal Internacional (ITO, por sus siglas en inglés).
Si el impuesto se aplicara sólo a quienes acumulan una riqueza superior a los mil millones de dólares, señala en un informe, la recaudación adicional sería de entre 2 mil 616 y 8 mil 850 millones de dólares.
El informe Progresividad Fiscal y Desigualdad: Tributación Mínima de Individuos de Alto Patrimonio en América Latina y el Caribe, elaborado por encargo del Gobierno de Brasil, indica que la riqueza de los milmillonarios de la región se multiplicó por seis entre 2000 y 2026, pasando de 117 mil millones dólares a cerca de 700 mil millones, mientras que el patrimonio del 50 por ciento más pobre de la región se ha visto prácticamente estancado.
En México, apunta, hay actualmente, 933 personas con riqueza superior a los 100 millones de dólares y 52 con patrimonio que rebasa los mil millones de dólares. La riqueza promedio de los milmillonarios mexicanos asciende a 5 mil 695 millones de dólares.
El informe advierte que los ultrarricos pagan tasas de impuestos considerablemente más bajas que el resto de la población.
“Esto se debe a que pueden estructurar su riqueza de modo que genere poca o ninguna renta gravable. Al no declarar ingresos, terminan pagando menos impuestos -considerando el total de la carga tributaria- que el resto de la población”, plantea.
Los sistemas tributarios en la región, indica, no corrigen la desigualdad y, en general, son regresivos. El 50 por ciento más pobre, detalla, destina, en promedio, cerca del 30 por ciento de sus ingresos al pago de impuestos, siendo el grupo que proporcionalmente más paga; en contraste, el 1 por ciento más rico paga, en promedio, alrededor del 22 por ciento de sus ingresos.
Tras evaluar distintas opciones de reforma para corregir la regresividad fiscal en la cima, el informe concluye que el instrumento más eficaz para corregirla es el Impuesto Mínimo Efectivo sobre la Riqueza (IMER).
No se trata, remarca, de un impuesto adicional, sino un mecanismo compensatorio.
La solución, advierte, pasa por un esfuerzo político decidido para asegurar que los ultrarricos contribuyan al menos tanto como el resto de la población.
“Un impuesto mínimo sobre estas fortunas podría ayudar a transformar el panorama fiscal de América Latina. No se trata de volver a los impuestos al patrimonio del pasado, sino de una nueva generación de reformas, diseñada para corregir las fallas de los sistemas tributarios existentes en la cúspide y recaudar ingresos sustanciales que la región necesita con urgencia”, plantea.


