- En 2025, la Inversión Extranjera Directa creció más de 10% y los nuevos recursos 133%, pero se concentraron en las mismas entidades.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- En 2025 la Inversión Extranjera Directa (IED) aumento más de 10 por ciento anual, y en el caso de los recursos nuevos el alza fue de 133 por ciento, sin embargo, los recursos se siguieron concentrando en las entidades de siempre.
Lo anterior a pesar de proyectos como los Polos del Bienestar o del Plan México para atraer inversiones a estados poco favorecidos, muestran las cifras oficiales.
Por ejemplo, Estados Unidos, el mayor inversionista extranjero del País, que prácticamente tiene recursos canalizados en todo el territorio, en 2025 no sólo detuvo sus flujos de inversión en entidades como Colima, que cerró en ceros, sino que desinvirtió su capital en casos como Zacatecas, Tabasco, Puebla y Campeche, incluidos en el programa de Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (Podecobi).
En el caso de España, el segundo principal inversionista del País, que aumentó en casi 11 por ciento su IED durante el año pasado, prácticamente sólo benefició a la Ciudad de México, mientras que en 13 entidades sacó sus recursos.
De acuerdo con los datos publicados por la Secretaría de Economía, sólo la Ciudad de México, Nuevo León, el Estado de México, Baja California y Baja California Sur captaron 80.2 por ciento de la IED total de 2025.
En contraste, cinco entidades, Aguascalientes, Campeche, Durango, Tabasco y Veracruz, reportaron desinversiones, es decir, la salida del capital extranjero superó a la llegada de nuevos recursos, por ejemplo, con el retiro de utilidades.
En su reporte “Situación Regional Sectorial”, BBVA México expresa que si bien, dentro del Plan México, los polos de desarrollo se rigen como nodos industriales para ordenar la inversión para dar continuidad a las cadenas productivas ya existentes, de la mano de un plan de infraestructura de mediano plazo, la realidad es que todavía no se refleja
“Pese a esta alineación conceptual, aún no existe una integración plenamente operativa entre ambos instrumentos en términos de priorización territorial, calendarización de proyectos o asignación explícita de infraestructura a cada Polo.
“Esto implica que el éxito de los Polos dependerá no solo de su diseño institucional, sino de la capacidad del Estado para coordinar de manera efectiva la inversión en infraestructura con la estrategia industrial”, consideró la institución financiera.
Tlaxcala, estado que alberga el primer polo de desarrollo de los 15 previstos, con una inversión calculada en 540 millones de dólares, en 2025 recibió una IED total de 68.3 millones de dólares, la cual representó el 0.20 por ciento del total del País, de acuerdo con información de la Secretaría de Economía.
Larry Rubin, presidente de la American Society México, consideró que si bien las empresas estadounidenses buscan coordinar directamente con los gobiernos locales las estrategias de inversión, los primordial es fortalecer las cadenas productivas ya establecidas en casos como la Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco, Querétaro, Guanajuato y Coahuila.
“Porque son los principales tractores de inversión hoy en día de Estados Unidos a México.
“De igual forma estamos en esa relación también con Baja California Sur, Chihuahua, al igual que Sonora. He tenido conversaciones también con el gobernador de Sinaloa, pero ahí está más complicado, pero sin duda el compromiso de las empresas americanas es seguir apoyando”, apuntó el representante empresarial.
Alejandro Garza Salazar, director de inversiones y fundador de Aztlan Equity Management, acotó que tomando en cuenta que casi 68 por ciento de la IED es reinversión refleja que los recursos se reasigna a los proyectos que ya operan de manera fluida, por lo que además de tener planes, desde el Gobierno deben plantearse estrategias de política fiscal, certeza jurídica y seguridad para fomentar la llegada de inversiones a destinos previstos en los polos de desarrollo o hacia la zona sur-sureste del País.
“En el norte, centro y Bajío hay una infraestructura dispuesta que tiene todos los incentivos para seguir generando y reinvirtiendo esas utilidades y generar aún más fortalezas y lazos más permanentes en todas estas cadenas de suministro en donde ya están localizadas.
“Se pueden tener todos estos planes y tener avances, pero nunca vamos a tener un avance óptimo, es decir, el mejor o el máximo avance que se pueda si no tenemos una coordinación y un plan maestro, por llamarlo de alguna manera, que esté bien fundamentado y que involucre a todas las partes”, expresó el especialista.



