- A unos días de que venza el plazo para el reparto de utilidades, las expectativas para los trabajadores de Quintana Roo no son alentadoras.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- A unos días de que venza el plazo para el reparto de utilidades, las expectativas para los trabajadores de Quintana Roo no son alentadoras.
El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) estima que el Pago de la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) de este año podría ser hasta 10 por ciento menor al del ejercicio anterior.
Esto, principalmente por el efecto que tuvo la apreciación del peso frente al dólar sobre los ingresos de las empresas turísticas.
Ángel Gerardo Dzib, titular del IMEF en la entidad, explicó que el problema tiene una raíz contable clara, buena parte de los ingresos de la industria turística se pacta en moneda extranjera, principalmente dólares y euros.
Cuando el peso se fortalece, esos ingresos valen menos al momento de convertirlos a moneda nacional para efectos fiscales, lo que reduce la base sobre la cual se calcula el reparto de utilidades.
“Al tener un fortalecimiento del peso, nominalmente recibimos menos ingresos”, señaló.
A este efecto cambiario se suma el encarecimiento de la operación; las empresas han enfrentado durante el último año mayores costos en insumos por la inflación, así como un alza en los gastos de nómina derivada de incrementos en impuestos y cuotas de seguridad social.
La combinación de ingresos a la baja y gastos al alza comprime las utilidades netas, y podría dejar a un número mayor de empresas sin condiciones para entregar el PTU en este periodo.
Ángel Gerardo Dziba aclaró que las cifras definitivas aún no están disponibles, dado que el plazo para la presentación de declaraciones anuales ante la Secretaría de Hacienda concluyó recientemente.
No obstante, las proyecciones del instituto apuntan a una contracción cercana al 10 por ciento.
El panorama se enmarca en un momento de desaceleración económica para el estado, asociada al cierre de grandes proyectos de infraestructura y a la alta dependencia de la captación de divisas extranjeras como motor de la actividad económica local.



