- Por una resolución judicial quedaron cancelados de forma definitiva los megaproyectos solares fotovoltaicos Ticul A y Ticul B.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Por una resolución judicial quedaron cancelados de forma definitiva los megaproyectos solares fotovoltaicos Ticul A y Ticul B que se pretendían construir y operar en los municipios de Muna, Sacalum y Ticul en Yucatán, informó el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda).
La puesta en marcha del plan, detalló el Cemda en un comunicado, contemplaba la instalación de un millón 183 mil 500 paneles fotovoltáicos e implicaba la remoción de 603 hectáreas de selva.
La evaluación de impacto ambiental afirmó, se realizó de manera separada, fragmentando los impactos ambientales, sociales y culturales que tendrían ambos parques solares.
Entre dichos impactos, expuso, estaban la afectación a los servicios ambientales que proporciona la selva media para las plantas, animales y personas de las comunidades cercanas.
Igualmente; daños a especies de flora y fauna protegidas, y a la función de polinización de abejas y murciélagos.
Implican también, abundó, dificultad para acceder al agua y afectaciones a las funciones de recarga del acuífero; incremento del riesgo de impacto de huracanes; e incremento en la temperatura local.
Además, generación de residuos peligrosos, restricciones en el acceso al territorio, afectaciones al paisaje y pérdida de elementos culturales de las comunidades mayas.
Las comunidades mayas de San José Tipcéh y Planchac se organizaron y presentaron en 2019 una demanda contra los proyectos.
La organización comunitaria logró detener el inicio de obras para la construcción de los proyectos, y un Tribunal Colegiado otorgó la suspensión definitiva de los efectos de los permisos otorgados, en 2023.
Un Tribunal Colegiado emitió una sentencia definitiva en la que ampara y protege a las comunidades mayas y ordena a la autoridad ambiental dejar sin efectos las autorizaciones de los megaproyectos Ticul A y Ticul B, en noviembre de 2025.
Finalmente, dentro de la ejecución de la sentencia, la dirección general de impacto y riesgo ambiental de la Semarnat notificó que emitió diversas resoluciones administrativas, el pasado 14 de abril.
Con ello, se dejan sin efectos los oficios que contienen las autorizaciones de impacto ambiental y de cambio de uso de suelo de ambos megaproyectos solares.
“Este caso sienta también un importante precedente a nivel nacional para que tanto los particulares como las autoridades emprendan una transición energética justa, que sea respetuosa de los derechos colectivos de las comunidades y las considere adecuadamente en las decisiones que se tomen en proyectos de esta naturaleza”, remarcó el Cemda.




