- Cientos de bomberos luchaban ayer para salvar un complejo turístico costero al noroeste de Atenas.
STAFF / AR
ATENAS, GRECIA.- Cientos de bomberos luchaban ayer para salvar un complejo turístico costero al noroeste de Atenas en medio de fuertes vientos que dificultan las operaciones.
Unos 500 efectivos operaban en la zona de Porto Germeno, a 70 kilómetros de la capital del país, que se encuentra en alerta máxima en varias regiones. Cerca de 60 incendios forestales y agrícolas fueron declarados en los últimos días, indicaron los bomberos.
Yiannis Artopios, portavoz adjunto de los bomberos, declaró al canal de televisión público ERT que el viento soplaba de manera tan violenta que los efectivos en el lugar “no conseguían siquiera abrir las puertas de sus vehículos”.
Porto Germeno, en el Golfo de Corinto, es un destino vacacional muy apreciado por los atenienses, y su población se multiplica en verano, especialmente este primer fin de semana de agosto.
También hay incendios activos en otras regiones, señaló el Ministro de Protección Civil, Evangelos Tournas, quien citó las “condiciones extremadamente difíciles”.
“El elevado número de incendios, unido a unas condiciones meteorológicas extremas, ha llevado a los bomberos al límite de sus capacidades”, lamentó en la cadena pública ERT.
ARRASA CON TODO
Los daños en la zona de Porto Germeno ya son considerables, afirmaron varios testigos. Entre ellos, Minas Tsotdanis, un agricultor cuya casa, situada en un pueblo cercano, ha quedado destruida.
“El fuego era demasiado violento y el viento soplaba con una fuerza increíble. No había nada que hacer, salvo contemplar el incendio. Mi casa ha quedado completamente destruida”, explicó.
Espesas nubes grises se elevaban desde la vegetación en llamas en las laderas del monte Citerón, mientras un helicóptero realizaba complicados lanzamientos de agua.
Ayer se registraron vientos de hasta 130 kilómetros por hora según meteo.gr, el servicio meteorológico del Observatorio Nacional de Atenas. El humo llegó hasta las costas del norte de África, recorriendo una distancia de más de 750 kilómetros.
El viento “vuelve a arrasar con todo a su paso. Todo se ve afectado”, declaró Albert Bushaj, voluntario de 40 años.
El fuego se declaró el viernes cerca de la vecina localidad costera de Agios Vasileios. En un primer momento, los residentes ignoraron el llamado de protección civil para evacuar, y unas 300 personas tuvieron que ser rescatadas por mar.
Theodore Giannaros, meteorólogo especializado en incendios forestales e investigador del Observatorio Nacional de Atenas, declaró ayer que los daños en la zona de Porto Germeno eran inconcebibles.




