- Christopher Nolan afirma que su esposa y productora Emma Thomas es su “Atenea”, pues ha sido su principal apoyo creativo y profesional en toda su carrera.
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LONDRES, INGLATERRA.- En La Odisea, Atenea es tanto una mentora como una guardiana para Odiseo, una diosa que dota al héroe de astucia y sabiduría para superar las numerosas tribulaciones en su viaje.
Sir Christopher Nolan, el cineasta cuya arriesgada cinta La Odisea volvió a revitalizar Hollywood –algo constante en su filmografía-, acepta que él también tiene una protectora y guía.
“Mi Atenea es mi esposa, Emma. Ella es mi productora, pero también mi conciencia”, reconoce en entrevista el creador, poco dado a hablar de su vida privada.
Emma Thomas, de 54 años, y Nolan, de 56, se conocieron de muy jóvenes, en la residencia de estudiantes en el University College de Londres: ella cursaba Historia Antigua; él, Literatura Inglesa.
Nolan la atrajo al club de cine universitario; ella se enamoró de ese apasionado y brillante joven, así como de las películas que le mostraba.
Desechó, entonces, su antiguo plan de vida (dedicarse a la administración pública, como su padre) y se visualizó a futuro haciendo cine con Nolan.
“Empecé a producir cortometrajes de Chris sin saber realmente qué hacía. Simplemente pensé que podía ser de ayuda”, reconoció Thomas a Vanity Fair en 2018.
La pareja británica se casó en 1997, mismo año en que Nolan debutó con un cortometraje, el thriller psicológico Doodlebug, producido por ella.
Desde entonces, Thomas ha estado detrás de todos y cada uno de los proyectos de su marido, como apoyo y brújula.
Trabajan desde 2001 con su compañía, Syncopy, cuyo nombre proviene del término musical que refiere el desplazamiento del acento de una nota.
Nombrada Dama del Imperio Británico por sus contribuciones al séptimo arte, Thomas comparte cuatro hijos con Nolan: Magnus, Flora, Rory y Oliver.
Los cónyuges han hecho funcionar eso de compaginar tanto la vida privada como la profesional: como son los jefes, suelen llevar a sus hijos a los sets.
Que Nolan califique a su esposa como Atenea no es gratuito: el ser mitológico es una divinidad que reconoce en el mortal algunas de sus propias cualidades, como inteligencia y sagacidad.
Aunque pensó, por ejemplo, que el guion de Memento (2000), con una estructura de orden cronológico inverso, era tremendamente arriesgado, “saltó” con su esposo y la apuesta les dio renombre y popularidad.
Thomas ha hecho posible que Nolan jamás haya dejado de ser Nolan, por más que sus presupuestos sean cada vez más grandes, al igual que las presiones de la industria.
Siempre ha velado ante los estudios porque su marido conservara control de sus proyectos, siguiendo sus obsesiones tanto narrativas como formales, por más excéntricas que parecieran.
Su papel no es meramente de gestión y logística, sino que también, muchas veces, es la chispa que despierta el fuego creativo de Nolan.
Es conocida la anécdota de que, tras el drama espacial Interestelar (2014), ella -mucho más obsesiva lectora que él- le dio un libro, “Voices of Dunkirk”, que desencadenó la cinta de guerra Dunkerque, (2017).
También es respaldo: en 2021, Nolan y Thomas rompieron su relación con Warner Bros. luego de que el estudio decidiera estrenar el thriller cuántico Tenet simultáneamente en cines y en HBO Max.
El desembarco del dúo en Universal vino con diversas exigencias acorde a su estatus, como garantizar largos periodos de exclusividad de sus filmes para salas y llevarse porcentajes de la recaudación de taquilla.
Su primer proyecto en esa casa demostró su valía: Oppenheimer (2023), sobre el creador de la bomba atómica, que llegó a los 975 millones de dólares en taquilla y les brindó sus dos primeros Óscar.
“Chris Nolan, eres singular, brillante. Te estoy tan agradecida”, le dijo a su esposo en la entrega de los premios de la Academia.
“Gracias a la increíble Emma Thomas, productora de todas nuestras películas y… de todos nuestros hijos. Te amo”, la halagó él.




