- El AICM no encontró a una empresa con la capacidad técnica para instalar un sistema antidrones, que se pretende tener listo antes del inicio del Mundial.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) no encontró a una empresa con la capacidad técnica para instalar un sistema antidrones, que se pretende tener listo antes del inicio del Mundial de Futbol el 11 de junio.
La licitación para contratar este sistema, valuado en alrededor de 150 millones de pesos, fue declarada desierta el 20 de marzo, luego de que seis empresas y consorcios fueron descalificados por defectos en sus ofertas, pues ninguno cubría los requisitos técnicos.
El objetivo de este concurso -convocado casi un año después de que se registró el proyecto de inversión ante la Secretaría de Hacienda- era tener los equipos instalados y operando a más tardar el 1 de mayo. Ahora, el AICM puede convocar a nueva licitación, invitación restringida, o justificar una adjudicación directa.
“El incremento en el uso de aeronaves no tripuladas (drones) representa un riesgo significativo para la seguridad aeroportuaria, al elevar la probabilidad de incursiones no autorizadas en el espacio aéreo controlado”, explica el anexo técnico de la licitación.
La solución requerida contempla el uso de sensores pasivos, inhibidores de señal, antenas de banda ultra ancha de alto rendimiento y algoritmos inteligentes, que permitan una respuesta automatizada y proactiva ante amenazas en el espacio aéreo del AICM, en bandas de frecuencia distintas de las utilizadas para las comunicaciones aeronáuticas.
El 18 de marzo, seis empresas presentaron ofertas cuyo promedio era de 127.5 millones de pesos, IVA incluido, pero con variaciones notables, que parecían indicar un entendimiento distinto entre ellas sobre los alcances de la solución solicitada.
Tecnologías de Información América (TIA), sólo pedía 72 millones de pesos, mientras que la oferta más cara, de 287.6 millones de pesos, fue presentada por Soluciones Tecnológicas & Protección Aeroespacial, cuyo nombre comercial es Oner. Esta última fue la que instaló, en 2021, un pequeño sistema anti drones en Palacio Nacional, por el que cobró 5.4 millones de pesos.



