- El modelo de conservación marina que combina protección ambiental y ecoturismo en el Caribe Mexicano busca expandirse a otras zonas de Quintana Roo, tras demostrar resultados tangibles en la protección de tiburones y el desarrollo comunitario.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q, ROO.- El modelo de conservación marina que combina protección ambiental y ecoturismo en el Caribe Mexicano busca expandirse a otras zonas de Quintana Roo, tras demostrar resultados tangibles en la protección de tiburones y el desarrollo comunitario.
Así lo informó Melodie Treviño, directora general de la fundación Saving Our Sharks, que destacó que la iniciativa ha logrado salvar más de 30 mil tiburones, generar más de 120 alianzas intersectoriales y alcanzar a 3.5 millones de personas anualmente.
“El objetivo ahora es llevar este modelo a más comunidades pesqueras del estado, hacerlo crecer de manera ordenada y bien ejecutada”.
El proyecto, desarrollado a través de la iniciativa Tiburón Isla Mujeres en conjunto con la Cooperativa Kab Xok permitió transformar la actividad de pescadores hacia esquemas de conservación y ecoturismo.
Como resultado, se lanzó el producto “Shark Safari”, una experiencia de snorkel con tiburón sedoso operada por la propia cooperativa, bajo lineamientos de turismo no extractivo.
“Pasamos de la pesca a la conservación y de la conservación al ecoturismo, generando ingresos sin afectar a las especies”.
Este modelo ha beneficiado directamente a 32 familias de Isla Mujeres, quienes han sido capacitadas en prácticas turísticas, certificaciones de buceo y operación de experiencias sustentables.
Melodie Treviño indicó que, ante el potencial del proyecto, ya se analizan nuevas regiones del Caribe Mexicano donde pueda replicarse, priorizando cooperativas pesqueras interesadas en migrar hacia actividades sostenibles.
Además, adelantó que se trabaja en la conceptualización de un santuario o refugio pesquero para tiburones en la región, lo que fortalecería la protección de estas especies a largo plazo.
La directora reiteró que la principal amenaza para los tiburones sigue siendo la pesca, tanto comercial como ilegal, por lo que consideró urgente ampliar este tipo de iniciativas.
En este contexto, campañas como el Mes Nacional del Tiburón han contribuido a generar mayor conciencia sobre la importancia de su conservación.
Destacó que este modelo demuestra que la protección ambiental puede ir de la mano con el desarrollo económico
“Estamos viendo que el Caribe Mexicano se está llenando de vida gracias al ecoturismo y a la no pesca”.


