- Luego de la victoria del tricolor ante Corea del Sur, la afición tomó Paseo de la Reforma para caminar en procesión hacia el Ángel de la Independencia.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CIUDAD DE MÉXICO.- Luego de la victoria del tricolor ante Corea del Sur, la afición tomó Paseo de la Reforma para caminar en procesión hacia el Ángel de la Independencia.
Una ola verde convirtió la avenida central de la Ciudad de México en una vialidad peatonal de un solo sentido, bajo una misma celebración.
“¡Sí se pudo, sí se pudo!”, retumbaba al unísono en Paseo de la Reforma, mientras la afición avanzaba rumbo al Ángel para celebrar.
En el camino, los fans tuvieron una última oportunidad de hacer compras de pánico: había playeras de la selección, cervezas en lata, banderas y cornetas.
Las laterales de Paseo de la Reforma las tomaron varias motos; con arrancones y haciendo rugir los motores, también buscaban llegar al mismo punto.
Solo unos cuantos bicitaxis y motos de Rappi intentaron ir contracorriente, respetando el sentido en el que usualmente se transita en Reforma.
Avanzaban apenas unos metros y se topaban de frente con un aficionado de playera verde. La avenida era de un solo sentido.
Frente al Senado, sin importarle la presencia de la policía, un chavo vendía cervezas: dos por $50.
Otros optaron por convertir las banquetas en la mesa de un bar, con hielos, agua gasificada, refresco y tequila.
Reforma, llena de charcos, ofreció a los aficionados varias oportunidades para retratarse tras el triunfo de la Selección.
Hubo quien escaló las fuentes, los monumentos, los anti monumentos -como el de los 43- y también quien, frente a la Glorieta de los Desaparecidos, se puso a celebrar a gritos: “¡México, México!”!.
Conforme uno se acercaba al Ángel, la movilidad se dificultaba.
Solo los que aguantaron bañarse en espuma, humo de color y la combinación de varios olores pudieron llegar al Ángel, en donde la celebración por el segundo triunfo de la Selección en el Mundial tuvo su éxtasis.
*Con información de Agencia Reforma




