- La identidad y la esencia latinas han sido el hilo conductor en la trayectoria creativa de Lin-Manuel Miranda.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- La identidad y la esencia latinas han sido el hilo conductor en la trayectoria creativa de Lin-Manuel Miranda, quien asegura que cada historia que escribe lleva intrínseca esa perspectiva sin importar el universo en el que se desarrolle.
Así lo hará con su próximo proyecto musical, Warriors, junto a la dramaturga Eisa Davis, para combinar la cultura latina con el contexto urbano mientras retrata la cruda realidad de Nueva York a finales de los 70.
La trama es una reinterpretación contemporánea de la novela “Warriors” (1965), de Sol Yurick, y de la película The Warriors (1979), ya que sigue a una pandilla que, tras ser falsamente señalada por el asesinato de un líder de tregua en el Bronx, luchará por regresar a su territorio en Coney Island.
“Warriors ha sido una idea en mi cabeza desde que tenía 4 años y vi esa película. Me tomó como un par de años conseguir los derechos para adaptarlo a Broadway y después un par de años escribiendo con mi coguionista, Eisa Davis. Ahora estamos listos, vamos para Broadway en 2027.
“Tenemos un súper workshop para este verano, esas van a ser mis vacaciones, trabajando y escribiendo Warriors y adaptándolo, pero empezaremos ‘previews’ en marzo del año que viene. Después de escribir Hamilton por seis años ha sido increíble trabajar con otra escritora que admiro. Estoy muy emocionado de que la gente pueda verlo”, declaró Miranda, en entrevista.
La versión del compositor estadounidense de raíces puertorriqueñas tendrá un cambio de género en los protagonistas, ya que los “warriors” serán interpretados por mujeres.
Su disco conceptual del musical, publicado en 2024, cuenta con la participación de Marc Anthony, quien interpretó el papel de Tato en la canción “Leave The Bronx Alive”, lo cual refuerza ese vínculo con la música latina.
“En In The Heights y Hamilton sé que ese gringo está en el billete de 10 (dólares), pero aproveché esa historia, que es del único de los fundadores que vino del Caribe hasta Nueva York, es parte de la fundación de nuestra nación y es una historia de migración.
“Hasta Warriors estábamos explorando tantos géneros de música que estaban naciendo en los 70 en Nueva York, cuando se toma esta historia con hip-hop y rap que están creciendo en The Bronx, pero la salsa, que nació y creció en Nueva York; la música de new wave, ska y punk… Hay tantas formas de música naciendo en ese estudio”, adelantó.
Ya sea al producir y componer canciones para Moana, película protagonizada por Dwayne Johnson y Catherine Laga’aia ya en cines, o revolucionar Broadway con Hamilton, el reconocido compositor mantiene el compromiso de reflejar la diversidad cultural.
“Mis obras musicales son en Nueva York, pero Disney es mi pasaporte. Para Disney he escrito Mufasa: El Rey León, ‘Colombia, Mi Encanto’ para Encanto, y Moana”.
Para el también actor y dramaturgo, abordar relatos inspirados en distintas tradiciones representa una responsabilidad que va mucho más allá del entretenimiento.
Según reflexionó, cada producción debe construirse desde el respeto hacia las comunidades que sirven de inspiración, evitando estereotipos y privilegiando la investigación, el diálogo y la colaboración con quienes conocen de primera mano esas culturas.
En ese sentido, reconoció el esfuerzo que Disney ha realizado en años recientes para fortalecer la representación dentro de sus proyectos.
“Disney siente esa responsabilidad porque ellos saben cuando hacen una película que trata sobre esta parte del mundo. Eso hará que la representación sea mayor, porque Disney va alrededor de todo el mundo”, aseguró.
De igual forma, Miranda destacó que el estudio no solo busca inspiración en diferentes regiones del mundo, sino que también incorpora especialistas culturales y creativos pertenecientes a las comunidades retratadas, una estrategia que, a su juicio, enriquece las historias y les brinda más legitimidad ante el público.
“Cuando hicieron el primer test de (el personaje de Moana) Maui era calvo, pero no, eso es imposible: debe tener pelo porque ese es su poder, es como Sansón. Como resultado, Dwayne tiene cabello en la película, pero es algo cultural, porque estás interpretando una parte del mundo y esa parte del mundo debe sentirse representada”, afirmó.
Miranda considera que ese modelo de trabajo permite construir personajes y universos más cercanos a la realidad del público y éste se verá reflejado en la pantalla, al tiempo que ofrece a las audiencias globales una visión más amplia de otras culturas.




