- La creación de las Utopías en Iztapalapa, durante la gestión de Clara Brugada en la demarcación, provocó un incremento en los delitos de oportunidad.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- La creación de las Utopías en Iztapalapa, durante la gestión de Clara Brugada en la demarcación, provocó un incremento en los delitos de oportunidad -aquellos que no requieren de una planeación- registrados en los alrededores de estos complejos sociales.
Así lo reveló el estudio ‘Distopías Urbanas: el delito alrededor de las Utopías de la Ciudad de México”, del investigador Marco Méndez Atienza, que analizó el comportamiento de 12 ilícitos durante los meses previos y posteriores a la inauguración de 12 Utopías de la demarcación.
El análisis que revisa cifras entre 2017 y 2024, reveló que, pese al incremento de la vigilancia y presencia social en los alrededores, la incidencia aumentó para comercios cercanos y visitantes.
El tratamiento de la información se lleva a cabo una vez que las Utopías abrieron, en un radio de 300 metros.
El delito que más creció fue el robo a transporte público, con 82.3 por ciento, seguido del daño a infraestructura, con 62.7; robo de vehículo con violencia, 35.4, y robo a negocio, 32.9 por ciento.
Otros delitos que aumentaron su incidencia fueron el homicidio por golpes 14.2 por ciento y la intimidación por ciento, de acuerdo con datos de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) local.
“Las Utopías reconfiguran las rutinas diarias al concentrar el flujo peatonal, extender los horarios de actividad y atraer a usuarios diversos a espacios públicos previamente subutilizados”, explica el estudio.
En algunos casos estos centros no llegaron acompañados, de manera paralela, de mejor transporte.
Un ejemplo son las Utopías Meyehualco y Atzintli, inauguradas en octubre y diciembre de 2021, un año antes de la llegada de la Línea 10 del Trolebús.
En tanto que, otros espacios, están ubicados en zonas poco accesibles, sin iluminación e históricamente inseguras, como la Utopía Teotongo.
“Está relativamente cerca, el problema es pasar la Autopista (México-Puebla), es muy inseguro por los carros y porque hay muchos asaltos”, contó Érika Martínez, vecina de la Colonia Ermita Zaragoza.
“Yo no dejo a mis hijos ir solos. Y para la Utopía de Acatitla, es lo mismo, hay que pasar una zona muy insegura: si estoy yo y tengo tiempo, vamos”, detalló.
“En entornos densos y de baja confianza como Iztapalapa, las mejoras en la accesibilidad y el espacio público pueden ampliar inadvertidamente las oportunidades para delitos oportunistas si no se combinan con una gestión continua y una vigilancia adaptativa”, refiere el estudio.
Entre sus hallazgos, el análisis sostiene que hubo algunos delitos que disminuyeron, como el robo en eventos masivos, con 60.8 por ciento; robo a transporte RTP con violencia, 7.5 y agresión sexual, 1.7 por ciento.
“Sugiere mejoras en la vigilancia informal y reducciones de la actividad de venta o consumo de drogas al aire libre cerca de los complejos”, indica.




