Marco Antonio Barrera
El frustrado regreso para Rubén Rocha vino a dar señales de una disciplina política extraviada entre algunos afines al oficialismo.
Un mensaje político claro y contundente de la presidenta Claudia Sheinbaum recordó que ningún interés personal debe estar por encima del interés del país.
“Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder”.
Para la mandataria el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites en abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia.
Ya encarrilada, expresó que México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la nación es eterna.
“El pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza. Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la nación”.
Te lo digo Rocha…
La mandataria dejó en claro que en el regreso fallido de Rocha Moya no fue consultada y que la decisión fue exclusiva del gobernador de Sinaloa con licencia.
La titular del Ejecutivo federal salió al desmarcarse ante un problema que dejó de ser del gobernador contra Estados Unidos y pasó a ser también contra la línea política de la 4T.
Este asunto salió a exprofeso por la reaparición del gobernador de Sinaloa con licencia (otra vez), que volvió a la escena política para reclamar su cargo, buscar su reivindicación e intentar recuperar su autoridad.
Rocha Moya no soportó el limbo político que lo sumió una licencia forzada de 112 días, desde el 1 de mayo pasado.
El mandatario estatal intentó volver a gobernar, aun con el reclamo oficial del fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y del titular de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), Terrance Cole.
Rocha Moy está acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de vincularse a ‘Los Chapitos’ para conspirar en la distribución de droga hacia ese país, y recibir sobornos. El caso sigue vivo en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York.
‘Estoy de regreso’
Rubén Rocha dijo al reaparecer que “hace más de tres meses me separé del cargo con la decisión de no interferir en ningún proceso. Hoy, estoy de regreso”.
El mensaje que lanzó fue que no está huyendo ni está impedido para gobernar, pero tampoco acepta que las acusaciones estadounidenses determinen a la persona que gobierne Sinaloa.
El político expresó que era su deber cumplir con el mandato de las personas sinaloenses, para que gobierne hasta octubre de 2027.
En su ausencia, justificó, se puso a la orden del sistema de justicia (únicamente mexicano) para ser investigado, de lo que consideró acusaciones falsas.
Sostuvo que, como un ciudadano llano, de frente y sin escudarse en el fuero constitucional, se sometió a la investigación de todas las instituciones competentes del Estado mexicano.
Dijo que compareció personalmente ante la Fiscalía General de la República y ante sus agentes del Ministerio Público, y que tras 112 días de investigación se determinó la inexistencia de elementos mínimos de prueba para acreditar algún delito.
Luego entonces asumió su exoneración. Ya envalentonado, agregó que “soy ajeno e inocente a las patrañas urdidas en mi contra”.
Por ello, decidió regresar “con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado”. Faltaba más, sólo le faltó pedir fanfarrias.
Aprovechó para lanzar culpas. En su caso, advertía “motivaciones políticas e injerencistas de la ultraderecha nacional y extranjera, que me hiciera sin ninguna prueba, una oficina del gobierno de Estados Unidos, pretendiendo lesionar con sus dichos y calumnias nuestra soberanía nacional”.
“Han urdido en mi contra por personeros de la ultraderecha para dañar, como hoy se sabe a plenitud, al movimiento político de izquierda en el que milito y cuyos principios asumo y represento por completo”. Quiso alardear.
Metió reversa
Pero 34 horas después, después de que la presidenta habló, Rocha Moya metió reversa al reclamar el cargo. “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”, dijo.
En su red social X mostró el nuevo oficio de solicitud de licencia indefinida, “por más de 30 días”, que dirigió al presidente de la diputación permanente del Congreso de Sinaloa, diputado Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, el sábado pasado.
En su mensaje, trató de dar por cerrado y superado el tema, al tratar de fundirse con los principios de bienestar de la 4T, que, con sus liderazgos emblemáticos, “está cambiando la vida de la gran mayoría de mexicanas y mexicanos que vivían en el olvido y la pobreza.
Y remató al asegurar que lo haría bajo el liderazgo de la presidenta Sheinbaum, “quien defiende vigorosamente, con gran convicción y firmeza, los principios rectores de nuestra patria como son la soberanía nacional, nuestra democracia y la independencia del pueblo mexicano.
“Frente a las asechanzas de intereses extranjeros, y a la felonía de la ultraderecha opositora”. Fue cátedra de una lealtad ciega.
En ese intento de regreso épico, Rocha olvidó anteponer su interés personal, evitar consultar o tener el aval de la jefa política.
Después del manotazo, Rocha Moya, una vez más, quedó en el limbo político, pero ahora lo sabe, en teoría y ética política, no se debe actuar por intereses personales.




