- Las desapariciones volvieron al centro de la agenda pública de Veracruz al cumplirse el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
JORGE GONZÁLEZ
XALAPA, VER.- Las desapariciones volvieron al centro de la agenda pública de Veracruz al cumplirse el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
Hubo movilizaciones y pronunciamientos de colectivos de familiares que mantienen la exigencia de verdad, justicia y resultados en las investigaciones.
En distintos puntos del estado, madres, padres, hermanos y familiares de personas desaparecidas aprovecharon la fecha para recordar que detrás de cada expediente existe una historia y una familia que continúa esperando respuestas.
El reclamo central volvió a ser el mismo: que las autoridades no detengan las búsquedas y que las investigaciones avancen hasta conocer el paradero de las víctimas.
En Xalapa y el Puerto de Veracruz se realizaron actividades para visibilizar el problema y demandar una mayor atención institucional.
Las familias insistieron en que la desaparición de una persona no termina cuando se abre una carpeta de investigación, sino que representa una crisis que permanece mientras no exista información sobre su paradero.
El tema adquiere una dimensión adicional por los señalamientos contenidos en recomendaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Veracruz (Cedhv), en las que se han documentado posibles violaciones a derechos humanos relacionadas con casos de desaparición.
Una revisión de recomendaciones emitidas por el organismo estatal coloca nuevamente bajo escrutinio la actuación de corporaciones de seguridad y de las instituciones encargadas de investigar los delitos.
Entre los señalamientos aparecen casos en los que se habría acreditado participación u omisión de servidores públicos, así como deficiencias durante los procesos de investigación.
Para los colectivos, estos antecedentes refuerzan la necesidad de que las autoridades revisen los expedientes, fortalezcan las unidades de búsqueda y garanticen que las familias tengan acceso a la información relacionada con las investigaciones.
La problemática tampoco puede separarse de la dimensión de las cifras. Veracruz mantiene desde hace años uno de los registros más elevados de personas desaparecidas del país, situación que ha obligado a los colectivos a asumir un papel activo en las labores de búsqueda y localización.
Las familias han participado en recorridos, búsquedas en campo y procesos de identificación, además de impulsar acciones para localizar posibles puntos de inhumación clandestina.
En muchos casos, son ellas mismas quienes mantienen vigentes expedientes que de otra manera podrían perder seguimiento con el paso del tiempo.
Durante las movilizaciones de este domingo, los colectivos demandan que las autoridades estatales mantengan abiertas las líneas de investigación, mejoren la coordinación entre instituciones y garanticen recursos suficientes para las labores de búsqueda.
La discusión también coloca bajo la lupa la actuación de las corporaciones de seguridad y de la Fiscalía General del Estado, particularmente en aquellos expedientes donde existen señalamientos por posibles omisiones o participación de servidores públicos.
El reclamo de las familias no se limita a conocer qué ocurrió con sus seres queridos. También exige que, cuando existan responsables, éstos sean identificados y llevados ante la justicia.
Así, el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas dejó en Veracruz algo más que una jornada de protesta: abrió una nueva exigencia para las autoridades, que el problema de las desapariciones permanezca como una prioridad y que las familias dejen de esperar respuestas durante años.




