Amor y dolor por México

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Amor y dolor por México
  • Amat Escalante admite su relación con Guanajuato, su casa y el lugar donde nacen sus ideas para crear cine.
MARIO ABNER COLINA / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Amat Escalante admite que su relación con Guanajuato, su casa y el lugar donde nacen sus ideas para crear cine, podría ser llamada “romántica”.

“Le tengo mucho cariño a Guanajuato. Es un apego medio romántico, tal vez, de inspiración”, admite en una videollamada desde Cannes, Francia, en cuyo Festival de Cine fue ovacionado hace unos días por su nueva película, Perdidos en la Noche.

El calificativo “romántico”, con su matiz de sentimental, no desentona si se pone atención a los hechos: su estado es, desde hace tiempo, el que sufre mayor número de homicidios dolosos en México.

“Es muy triste lo que está pasando en todo México, y ahorita le está pasando a Guanajuato en particular: crecer en ese sentido, de forma negativa, en el rubro de la inseguridad”, concede.

A pesar de ello, el director de Heli y Los Bastardos, galardonado como Mejor Director en Cannes y Venecia, no se plantea, por el momento, empacar sus cosas y emigrar a, por ejemplo, Los Ángeles.

¿La razón? Entre otras cosas, que ni él, en lo personal, ni su quehacer fílmico, en lo profesional, han padecido de la inseguridad que ha golpeado a tantas personas.

“La verdad es que fue muy placentero el proceso de hacer la película. Nunca sentí inseguridad en ese sentido. Sabemos todos que en México la cuestión de la inseguridad es relativa y si tienes mala suerte, puedes tener muy mala suerte”, dice.

“Trabajo de una forma artesanal, creo, si me puedo comparar con colegas, cineastas. Me apoyo mucho en gente cercana a mí y mi lugar local. Es hasta ahora lo que he hecho”, agrega.

Perdidos en la Noche, su quinto largometraje, que representó a México en Cannes fuera de concurso, fue filmado casi en su totalidad en locaciones guanajuantenses.

A través del personaje de Emiliano (Juan Daniel García Treviño), Escalante medita en temas como las desapariciones forzadas, la búsqueda de la justicia, la inacción de las autoridades y la voracidad de las empresas internacionales con los recursos nacionales.

En un País con más de 100 mil desaparecidos, el director menciona que en particular una de las fuerzas inspiradoras de Perdidos en la Noche fue el caso de los 43 de Ayotzinapa.

“Hay muchos casos, pero uno de los más claros, importantes y conmovedores es el de 2014, el de los 43 desaparecidos, que eran activistas, que iban a protestar, a buscar justicia, en lo que ellos creían.

“Y haber sido eliminados de esa forma tan brutal y rara, que la violencia haya llegado a esos niveles, me cambió la percepción de cómo estaba la situación. Todos estábamos concientes (de la violencia), pero llegar a ese nivel masivo fue un punto de quiebre”.

EXTIENDE SU MIRADA

Conocido por su filosofía de trabajar con actores no profesionales, Escalante entró en un nuevo estado en su carrera con este proyecto, pues además de García Treviño (Ya No Estoy Aquí) trabajó con Bárbara Mori (Rubí) y Ester Expósito (Elite).

El cambio de mentalidad, acepta, se dio entre 2018 y 2021, periodo en el cual fungió como director de algunos capítulos de la serie Narcos: México, un peculiar movimiento en su carrera, de otro perfil.

“Estoy experimentando un poco, probando cosas nuevas, retos nuevos, buscando públicos diferentes, exponiendo mi visión a otros rubros. Trabajé en Narcos, traté y estuve con gente conocida, celebridades, algo a lo que no estaba acostumbrado a hacer en mis películas, y eso me causó una curiosidad, interés”.

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