- Durante décadas, la conversación sobre la primera infancia se centró casi exclusivamente en los niños: su nutrición, su salud, su desarrollo cognitivo.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Durante décadas, la conversación sobre la primera infancia se centró casi exclusivamente en los niños: su nutrición, su salud, su desarrollo cognitivo.
Hoy, la evidencia científica y el trabajo en campo ponen el foco también hacia una figura clave y muchas veces invisibilizada: las personas cuidadoras.
Madres, padres, abuelas, abuelos, tías y hasta bisabuelos sostienen, muchas veces con recursos limitados y bajo presión constante, el desarrollo temprano de niñas y niños, advierten especialistas entrevistados.
“El bienestar de los niños está relacionado con el bienestar de los adultos”, recalca en entrevista Philip Fisher, profesor e investigador de la Universidad de Stanford y creador de “Rapid”, uno de los instrumentos más robustos para conocer el bienestar de quienes cuidan a la primera infancia.
“Si los adultos están preocupados por el dinero, sobre lo que van a comer o sobre su casa, o si están estresados, todo eso impacta en el desarrollo de los niños”, explica.
“Cuando no pueden comprar comida se vuelve mucho más difícil dar ese cuidado cariñoso o esa nutrición afectiva que deben dar a sus hijos”.
En alianza con el Centro de Primera Infancia, del Tecnológico de Monterrey y Fundación Femsa, y el proyecto comunitario Plan 2040, por primera vez se aplicará la metodología de Rapid fuera de Estados Unidos.
Con una encuesta en los primeros meses de este 2026 en la Colonia Independencia, de Monterrey, se busca conocer la situación económica, emocional y de salud en la que viven los niños menores de cinco años para diseñar políticas y programas de apoyo.
“Las investigaciones como Rapid nos dicen lo que los padres y los cuidadores necesitan y lo que es más importante para ellos y para cuidar a los niños”, explica Philip Fisher, director del Centro Stanford para la Primera Infancia.
Ha enfocado sus trabajos en estudiar cómo el estrés, la pobreza y la adversidad impactan el desarrollo temprano del cerebro de los niños.
“Muchos de esos estudios se enfocan en investigar y preguntarle a las personas que están cerca de los niños: sus familias, los cuidadores, qué es lo que les puede ayudar a ellos y qué es lo que les preocupa, para apoyarlos en esta etapa de los niños”, agrega el investigador.
Detalla que, durante los primeros años de vida, es cuando se registra el mayor desarrollo del cerebro y también de la biología del cuerpo.
Mientras tanto, para Gerardo García, director ejecutivo de Plan 2040, conocer lo que viven los cuidadores es clave para intervenir mejor con programas y acciones concretas.
Es un proyecto que opera en Cuatro Ciénegas, Coahuila desde 2017, y en la Colonia Independencia de Monterrey, a partir de 2020.
“Lo que hemos aprendido es que el cuidador es fundamental en toda la etapa de primera infancia”, señala en entrevista.
Además, lo que ha encontrado Plan 2040 en su trabajo cotidiano es que la figura de cuidador no siempre coincide con la del modelo tradicional.
“Hemos aprendido que los cuidadores en nuestras familias no siempre son lo que a lo mejor esperamos: mamá y papá”, explica Gerardo García.
“Muchas veces es sólo la mamá, muchas veces es abuelita, abuelito, y a veces los bisabuelos. La realidad de los cuidadores es muy diversa”.
Plan 2040 arrancó “adoptando” al 100 por ciento de los niños que nacían en Cuatro Ciénegas. El proyecto acompaña a las familias con visitas domiciliarias constantes.
“Vamos a las casas, todo el año”, dice Gerardo García.
“El objetivo no es sustituir a las familias, sino fortalecerlas. Lo que buscamos es no hacer las cosas nosotros, sino que los papás las hagan por sus hijos”.
También se buscó fortalecer el rol de cada uno de los papás en la crianza y ofrecer oportunidades de empleo a las familias que lo requieran.
Desde el ámbito académico, el énfasis en los cuidadores también se ha vuelto central.
En el Tercer Foro Internacional de Primera Infancia, realizado en Monterrey en noviembre pasado, el tema ocupó un lugar protagónico.
“Tradicionalmente, al hablar de primera infancia la mirada estaba puesta sólo en el niño o la niña.
“Hoy entendemos que el estado emocional, económico y social de los cuidadores es determinante”, subraya el doctor Manuel Pérez, director del Centro para la Primera Infancia del Tecnológico de Monterrey y la Fundación Femsa.
El Foro abordó este tema junto con otros cruces críticos, como cambio climático y construcción de paz, mostrando experiencias exitosas en América Latina y contextos de migración o crisis.
Adriana Gidi, directora asociada del Centro, advierte que, con programas como RAPID y Plan 2040, uno de los elementos más valiosos es cerrar el círculo con las familias.
“No sólo se trata de medir, sino de volver y decirles: esto encontramos, y a partir de ahí construir soluciones”, explica.
Entre los objetivos del Centro para 2026 están: cerrar la primera etapa de Rapid en Monterrey, compartir resultados con las comunidades y proponer acciones concretas.
También consolidar una comunidad de líderes e investigadores a través de nuevos programas de formación de capacidades y mentorías de largo plazo.


