- Durante el día se esperan máximas de hasta 31 °C, pero en las madrugadas el frío puede llegar a los 14° en zonas urbanas y hasta 10° en áreas rurales.
IGNACIO CANUL
MÉRIDA, YUC.- En Yucatán, la palabra “frío” suele ser un concepto relativo, casi una anécdota que se disipa con el primer rayo de sol, sin embargo, este 2026 parece decidido a reescribir el manual del clima tropical.
Mientras las familias apenas comenzaban a guardar las chamarras del último evento, la Coordinación Estatal de Protección Civil (Procivy) lanzó una advertencia que pone a temblar a más de uno: una masa de aire polar se aproxima para congelar el termómetro hasta el 10 de febrero.
La calma de la costa yucateca se verá interrumpida la tarde del cinco de febrero; lo que iniciará como un “norte” de leve a moderado, con vientos que alcanzarán los 55 km/h, será apenas el preludio de un descenso térmico que promete ser histórico para la región.
No se trata solo de viento y oleaje de tres metros; se trata de esa “heladez” que cala hasta los huesos y que, de acuerdo con los pronósticos, no dará tregua en casi una semana.
Si en Mérida los 14 °C ya obligan a sacar el cobertor de tigre, en el sur del estado la situación es de alerta.
Municipios y áreas rurales, arropados por la densa vegetación, verán cómo el mercurio roza los 10 °C; es ahí, en el corazón del cono sur, donde el invierno mostrará su cara más cruda.
Hernán Hernández Rodríguez, titular de Procivy, ha sido enfático: la masa de aire polar creará un contraste engañoso.
Durante el día, el sol yucateco intentará recuperar terreno con máximas de hasta 31 °C, pero será en las madrugadas y amaneceres cuando el frío golpee con fuerza.
La estampa en las comunidades ya se anticipa: fogones encendidos más temprano, el olor a café de olla inundando las casas de paja y el crujir de las chamarras que rara vez ven la luz del día.
Protección Civil ha pedido especial atención para los más vulnerables —niños y ancianos—, así como para las mascotas que, al igual que sus dueños, sentirán el rigor de este sistema frontal.
Yucatán, tierra de sol eterno, hoy se mira al espejo de un invierno inusual; mientras el frente frío avanza, la recomendación es clara: abrigarse y no confiarse.
La vigilancia es permanente, pues hasta el 10 de febrero, el estado será rehén de un aire polar que ha decidido que, este año, el calor tendrá que esperar su turno.


