- El atentado ocurre en un contexto estatal donde persisten hechos de violencia focalizada contra actores públicos y sociales.
JORGE GONZÁLEZ
BANDERILLA, VER.- La vivienda del alcalde de Banderilla, José Antonio San Gabriel Fernández, fue atacada a balazos la noche del lunes, en un hecho que provocó la movilización de corporaciones policiacas estatales y municipales.
De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades, no se reportaron personas lesionadas.
Sujetos armados dispararon en repetidas ocasiones contra la fachada del domicilio, ubicado sobre la avenida Nicolás Bravo, en la zona conocida como La Calera, cerca del centro del municipio.
Vecinos alertaron al número de emergencias tras escuchar las detonaciones casi a medianoche.
Tras el ataque, los agresores habrían huido a bordo de un vehículo compacto, con rumbo desconocido, antes de la llegada de los cuerpos de seguridad.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), policías municipales y agentes ministeriales acordonaron el área, mientras personal de Servicios Periciales realizó el levantamiento de casquillos y la inspección balística para integrar la carpeta de investigación correspondiente.
Autoridades informaron que el alcalde y su familia se encuentran a salvo. La vivienda presentó impactos de arma de fuego y también se registraron daños en al menos un vehículo estacionado frente al inmueble, pero no hubo heridos ni fallecidos.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado (FGE) no ha dado a conocer una línea oficial sobre el móvil del ataque ni ha informado sobre personas detenidas.
San Gabriel Fernández asumió la presidencia municipal el 1 de enero de este año, en calidad de suplente, tras el fallecimiento del alcalde electo Arnulfo Rodríguez González en 2025.
El atentado ocurre en un contexto estatal donde persisten hechos de violencia focalizada contra actores públicos y sociales, lo que ha mantenido en alerta a autoridades locales y comunidades.
Especialistas en seguridad señalan que este tipo de agresiones, aun cuando no dejan víctimas, buscan enviar mensajes de intimidación o presión política, por lo que demandan investigaciones oportunas y transparentes para evitar la normalización de la violencia en la esfera pública.
El gobierno municipal no había emitido, hasta el cierre de esta edición, un posicionamiento detallado sobre los hechos, sin embargo, corporaciones de seguridad reforzaron la vigilancia en la zona y se espera que la Fiscalía determine responsabilidades.
La agresión contra la vivienda de un servidor público reaviva la exigencia de garantías de seguridad y certeza institucional, especialmente en municipios de la zona centro del estado, donde la población demanda condiciones de paz para la vida comunitaria.


