- La lluvia provocó afectaciones en el Fan Fest del Zócalo durante la transmisión del partido entre Uruguay y Arabia Saudita.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CIUDAD DE MÉXICO.- La lluvia causó estragos ayer en el Fan Fest del Zócalo. Alrededor de las 16:20 horas, mientras se proyectaba el duelo entre Uruguay y Arabia Saudita, las primeras gotas comenzaron a caer sobre la explanada y, 15 minutos después, ésta quedó bajo el agua.
Asistentes se refugiaron bajo los techos de gradas y las carpas de los stands del Fan Fest; otros más abandonaron el espacio en pleno aguacero.
En la zona de baños, la anegación alcanzó los 10 centímetros de altura, por lo que la mitad de las cabinas cerraron por varios minutos en tanto se desfogaba el líquido.
Asimismo, el agua también se acumuló en las inmediaciones de los stands ubicados al costado izquierdo de la pantalla central.
En este punto, cajas de energía, extensiones, enchufes y multicontactos que se encontraban sin protección, detrás de lonas blancas, fueron alcanzados por la lluvia estancada, provocando que quedara electrificada.
Personas que se encontraban en el lugar y que vestían chamarras en las que se leía “Control” pedían no grabar ni tomar fotografías de este espacio.
Poco antes de la pausa del medio tiempo del partido, la transmisión en la pantalla monumental de 540 metros cuadrados fue interrumpida.
“Debido a las situaciones climatológicas, nuestro personal se encuentra revisando el escenario para garantizar su seguridad y la del artista”, se leía.
Ante la interrupción de la proyección, asistentes se dijeron decepcionados.
“Una lástima que se haya caído la señal, nos vamos un poco tristes por no tener la experiencia completa y con exceso de agua”, dijo una familia uruguaya.
En agosto del año pasado, el Zócalo y las calles del Centro Histórico resintieron la lluvia más intensa registrada desde hace más de siete décadas, acumulando 84.5 milímetros de agua.
Ayer, el pluviómetro ubicado en las inmediaciones de la Plaza de la Constitución reportó 39.75 milímetros.
Cuando la lluvia dio un poco de tregua, y sin señal en la pantalla monumental de 540 metros cuadrados, la gente sorteó los charcos y buscó, decepcionada, las salidas.
Personal del Gobierno de la Ciudad, con megáfono en mano, pedía a los aficionados salir por la Avenida 20 de Noviembre, pues la calle 16 de Septiembre seguía encharcada.
Asistentes se ayudaron de las vallas y bloques de cemento instalados para cercar el Zócalo e impedir el acceso a integrantes de la CNTE, que suman tres semanas de plantón.
“¡Qué tienen en la cabeza, la gente quiere salir rápido, está lloviendo, está inundado acá y estos poniendo vallas, es increíble!”, reclamó Luciano, aficionado argentino.
*Con información de Agencia Reforma




