- Los trabajos de atención a un socavón que se abrió el martes en carriles de Canal de Garay, casi esquina con Canal de Chalco, en Iztapalapa, han generado preocupación.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Los trabajos de atención a un socavón que se abrió el martes en carriles de Canal de Garay, casi esquina con Canal de Chalco, en Iztapalapa, han generado preocupación entre vecinos de la demarcación.
La atención a la oquedad, que tiene 3 metros de profundidad y 5 de largo, comenzó a sólo unas horas de que se detectó el hundimiento, a cargo de personal de la Alcaldía y de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua).
Autoridades explicaron que se debió a la ruptura de un tubo de drenaje de 1.5 metros de diámetro, que corre por la vialidad, sin embargo, los residentes temen que este hundimiento oculte otros problemas más graves relacionados con la erosión del suelo.
“Sí nos da miedo, pero qué podemos hacer, ni modo que nos vayamos; vinieron a reparar rápido, eso sí, y confiamos en lo que nos dicen, pero también le pedimos a la Alcaldesa un estudio de fondo.
“Porque hay grietas en banquetas y otros hundimientos que no sabemos si son normales o no”, pidió Teresa, vecina de la Colonia José López Portillo.
Las banquetas de la zona registran un desnivel de hasta 20 centímetros respecto a la carpeta asfáltica y, por algunas de estas, se han formado grietas que, temen los colonos, estén relacionadas con posibles hundimientos.
Ayer, mientras trabajadores empleaban maquinaria para excavar dentro del socavón, otra cuadrilla atendía una fuga de agua a sólo 10 metros de distancia.
Pese a la cercanía, afirmaron que los desperfectos no guardaban relación entre sí, aunque ambos se registraron casi de manera simultánea.
“Dicen que no están conectados, muy bien, pero nosotros creemos que no es casualidad y sólo pedimos que hagan estudios para estar seguros de que no corremos riesgo, porque muchos camiones y tráileres pasan por aquí”, comentó Vicente, vecino y comerciante de la zona.
Al respecto, la Alcaldesa Aleida Alavez apuntó que las obras para reparar la tubería y rellenar la oquedad podrían tardar hasta una semana.




