- En su nuevo libro, Martínez Veloz cita que Bonilla declaró ante una corte estadounidense haber trabajado como informante al FBI durante cinco meses.
STAFF / AR
TIJUANA, BC.- La confrontación política entre Jaime Martínez Veloz y el ex Gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, sumó un nuevo capítulo.
El ex Comisionado para el Diálogo de los Pueblos Indígenas difundió un artículo, donde retoma señalamientos contenidos en su libro “El impostor, Jaime Bonilla. Crónicas de un infiltrado del FBI”, publicado en 2023 y en el cual sostiene que el ex Mandatario fue colaborador del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos.
El artículo fue publicado esta semana bajo el título “Bonilla: el único informante del FBI certificado” y coincide con la difusión de una carta abierta de Martínez Veloz dirigida a la Presidenta Claudia Sheinbaum, en la que denuncia una presunta operación de actores ligados al Partido Republicano en Baja California.
Martínez Veloz aseguró que existe documentación judicial en Estados Unidos sobre Bonilla.
“Solo existe un caso que no admite matices ni evasivas: Jaime Bonilla Valdez, acreditado por el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos como informante y colaborador del FBI.
“No es una inferencia ni una filtración: es un hecho asentado en documentos judiciales”, señaló y agregó que Bonilla operó con grabaciones entregadas a fiscales federales estadounidenses.
Dicho señalamiento retoma uno de los ejes centrales del libro que Martínez Veloz publicó hace tres años, en el que recopila notas periodísticas, documentos públicos y expedientes relacionados con la trayectoria política y empresarial del ex Gobernador Bonilla.
En la advertencia de la obra, el autor señala que los textos están construidos con investigaciones propias y con información publicada por diversos medios nacionales e internacionales.
El capítulo dedicado al paso de Bonilla por el Distrito de Agua de Otay, en California, reproduce información publicada por el Los Angeles Times en 2003 sobre una investigación de un presunto intento de soborno relacionado con un proyecto energético.
En ese apartado, Martínez Veloz cita que Bonilla declaró ante una corte estadounidense haber denunciado el caso al FBI y haber trabajado como informante durante cinco meses. También reproduce que “el Gobierno federal confirmó el uso de Bonilla como informante, pero dijo que no se presentarían cargos penales en el caso”.
El libro de Martínez Veloz también reproduce documentos y minutas del Distrito de Agua de Otay relativos a proyectos binacionales de infraestructura hídrica, entre ellos la planta desalinizadora de Rosarito, en cuya promoción, según el autor, participó Bonilla cuando era integrante del organismo y posteriormente como diputado federal.
La disputa entre ambos políticos se remonta a la administración de Bonilla en Baja California (2019-2021). Martínez Veloz fue uno de los principales opositores al intento de ampliar de dos a cinco años el mandato del entonces Gobernador, reforma que finalmente fue invalidada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
En el prólogo del libro se identifica ese episodio como uno de los momentos centrales de la confrontación política entre ambos.
En el artículo publicado esta semana, Martínez Veloz recordó que escribió el libro porque “me cansé de ver cómo en Baja California el poder se usa como arma, como chantaje, como negocio. Lo digo yo, porque lo vi, porque lo investigué, porque lo documenté”.
El ex funcionario agregó que su intención fue exhibir lo que consideraba una forma de ejercer el poder durante el gobierno de Bonilla.




