- Para el consumidor final resulta prácticamente imposible identificar el origen del combustible una vez que ha sido mezclado y colocado.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- El combustible producido en huachirefinerías puede alimentar camiones de carga, maquinaria pesada y procesos industriales, pero también ser mezclado con combustible legal y llegar finalmente a estaciones de servicio, alertó un técnico petrolero.
El técnico, quien pidió reservar su identidad, explicó que los llamados centros clandestinos de procesamiento de hidrocarburos permiten transformar petróleo crudo robado en productos de menor calidad, pero con valor suficiente para colocarlos en diferentes mercados.
Entre los productos que pueden obtenerse mediante procesos rudimentarios se encuentran “diésel artesanal”, gasolinas de baja calidad, naftas o solventes y fracciones pesadas semejantes al combustóleo.
El especialista confirmó que uno de los principales destinos del producto es el transporte pesado, debido a que determinados motores a diésel pueden utilizar combustibles de menor calidad que los requeridos por vehículos más modernos.
Esto abre un mercado para abastecer ilegalmente flotillas de camiones de carga, autobuses, maquinaria agrícola y equipo pesado, particularmente cuando el producto se ofrece por debajo del precio del combustible comercial.
Las fracciones pesadas obtenidas del procesamiento clandestino, explicó el técnico, pueden emplearse como combustible para calderas, hornos y otros equipos que requieren generar calor y que no necesariamente demandan combustibles con las especificaciones de una gasolina comercial.
También existe la posibilidad de que algunos productos sean sometidos a mezclas posteriores.
Las gasolinas o naftas obtenidas mediante procesos clandestinos pueden combinarse con combustibles de mejor calidad o con otros componentes para modificar sus características y aumentar el volumen disponible para comercialización.

La existencia de compradores capaces de consumir, mezclar o comercializar los productos obtenidos permite completar una cadena que comienza con el robo del hidrocarburo o de contrabando y continúa con su procesamiento, almacenamiento, traslado y venta.
“Entre los potenciales compradores se encuentran transportistas, empresas que utilizan maquinaria pesada, actividades agrícolas e instalaciones industriales con un elevado consumo energético”, dijo.
En el extremo de la cadena también pueden aparecer estaciones de servicio que adquieran combustible de procedencia ilegal para mezclarlo con producto legítimo y posteriormente comercializarlo, aunque observó que los operativos federales cada vez inhiben la participación de gasolineros en prácticas ilegales.
Para el consumidor final resulta prácticamente imposible identificar el origen del combustible una vez que éste ha sido mezclado y colocado dentro de los circuitos ordinarios de distribución.
La diversificación de compradores explica, de acuerdo con el especialista, por qué las organizaciones dedicadas al robo de hidrocarburos han avanzado de la simple extracción mediante tomas clandestinas hacia instalaciones capaces de procesar el crudo.
En los últimos días, la Fiscalía General de la República (FGR) informó del aseguramiento de cuatro centros de procesamiento ilícito de hidrocarburos: dos en San Luis Potosí, uno en Hidalgo y otro en Morelos.
Los operativos fueron realizados por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), con apoyo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Guardia Nacional y Pemex Logística.
A esos aseguramientos se suma la instalación clandestina localizada recientemente en Reynosa, Tamaulipas, donde las autoridades encontraron infraestructura para almacenar y procesar hidrocarburos a una escala que rebasa la tradicional operación de una toma clandestina.
Para el experto estas instalaciones revelan además otro componente del negocio: procesar crudo requiere conocimientos técnicos, equipo, infraestructura, transporte y posteriormente compradores capaces de absorber los productos obtenidos.
El salto de las tomas clandestinas a los centros de procesamiento muestra así una transformación del huachicol, remató




