- Amigos de la industria cinematográfica, colegas y familiares de Gerardo Taracena se reunieron en la Cineteca Nacional Chapultepec para rendirle un homenaje.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Amigos de la industria cinematográfica, colegas y familiares de Gerardo Taracena se reunieron en la Cineteca Nacional Chapultepec para rendirle un homenaje póstumo y celebrar el legado que dejó en el cine mexicano.
El actor falleció a los 55 años, en enero pasado, a causa de un infarto.
Los directores Salvador Aguirre y Beto Gómez, el productor Francisco Vargas, así como los actores Joaquín Cosío y Mercedes Hernández, quienes compartieron proyectos con Taracena en distintos momentos de su carrera, encabezaron el tributo, que transcurrió entre anécdotas y recuerdos.
“Es muy extraño este momento cuando no sabemos si debemos celebrar, pero su ausencia nos pesa profundamente. Nuestras afinidades empezaban en la actuación, pero continuaban siempre en un bar. Fue uno de mis grandes y mejores amigos.
“Aunque la pantalla le daba fama, su corazón siempre perteneció al escenario; siempre fue un hombre de teatro. Taracena era indestructible, como su memoria”, dijo Cosío.
Hernández, con quien trabajó en la película El Violín (2005), reconoció que, aunque no eran tan cercanos, siempre admiró su entrega a la actuación.
“En cualquier mesa donde haya gente de cine se va a hablar siempre de Gerardo Taracena. Ángeles Cruz siempre le dice: ‘¡Tara, a escena!’, como si ya en el nombre llevara su destino. Vivió como quiso vivir y eso habla de su congruencia. Destacó, trabajó y se entregó”, contó la actriz.
Durante el homenaje también se recordó la versatilidad del histrión, quien construyó una sólida trayectoria en cine, teatro y televisión con títulos como Salvando al Soldado Pérez y De Ida y Vuelta.
Al final, el actor, reconocido internacionalmente por protagonizar Apocalypto, dirigida por Mel Gibson, fue despedido con un minuto de aplausos.
“Muchas gracias por celebrar a mi hijo. Aunque pasen los días, los meses y los años, lo sigo teniendo en mi corazón”, dijo su madre, visiblemente conmovida.
Al homenaje también acudieron figuras como Yalitza Aparicio, con quien compartió créditos en Presencias.
Como parte del tributo, se proyectó El Violín, cinta que consolidó el prestigio de Taracena en el cine mexicano.




