Semiconductores de primera… y mentalidad de tercera

Fecha:

POR KUKULKAN

MÉXICO tiene un talento extraordinario para presumir medallas que ni siquiera sabe que ganó. Mientras aquí seguimos enfrascados en el debate de si la Inteligencia Artificial nos va a quitar el trabajo, el Banco Mundial acaba de recordarnos un detalle nada menor: somos el segundo exportador mundial de los componentes que hacen posible esa misma Inteligencia Artificial. Es decir, mientras medio país teme al monstruo, resulta que llevamos años fabricándole los dientes.

SÓLO China nos supera en la exportación de productos indispensables para construir sistemas de IA. México aparece en la élite mundial junto a Malasia, Vietnam y Tailandia, convertido en una pieza estratégica de la cadena global de semiconductores, electrónica y equipos para centros de datos. No es poca cosa. En medio de la guerra tecnológica entre las grandes potencias, el país ocupa un asiento privilegiado en la mesa… aunque, como suele ocurrir, muchos de nuestros políticos siguen buscando dónde está la mesa.

LA PARADOJA es digna de una tragicomedia nacional. Exportamos los ladrillos con los que se construirá la economía del futuro, pero seguimos discutiendo si internet debería ser más rápido o si una computadora nueva alcanza para modernizar una oficina pública. Somos proveedores del motor mientras todavía empujamos el automóvil. Claro que el Banco Mundial también lanza una advertencia que no conviene minimizar. Los países en desarrollo enfrentarán un impacto laboral hasta tres veces mayor que las economías avanzadas por la llegada de la IA.

EL DATO, leído sin contexto, basta para alimentar cualquier apocalipsis tecnológico. Y en México, donde el deporte nacional consiste en anticipar catástrofes antes de revisar los datos completos, no faltará quien anuncie el fin del empleo antes de terminar de leer el informe. Porque, curiosamente, el mismo documento desmonta buena parte del miedo que provoca el encabezado. La mayor promesa de la Inteligencia Artificial —dice el organismo— no consiste en reemplazar trabajadores, sino en potenciar sus capacidades.

- Anuncio -

SE TRATA de una diferencia enorme que suele perderse entre el ruido de las redes sociales y los discursos alarmistas. El problema es que potenciar capacidades exige algo que rara vez aparece en las prioridades gubernamentales: invertir en educación, capacitación, conectividad e instituciones funcionales. Mucho más complicado que inaugurar una obra con mariachi o presumir cifras de inversión extranjera en una conferencia mañanera.

LA ENCUESTA citada por el Banco Mundial refleja perfectamente el estado de ánimo nacional. Más de un tercio de los mexicanos observa la IA con preocupación, mientras apenas uno de cada ocho la mira con entusiasmo. El resto permanece en ese cómodo limbo donde suelen instalarse las grandes transformaciones nacionales: esperar a ver qué pasa mientras otros toman la delantera. No deja de ser irónico. El país participa activamente en la fabricación de la infraestructura tecnológica más sofisticada del planeta, pero sigue mostrando reservas para utilizarla en hospitales, escuelas, tribunales o el campo.

EXPORTAMOS inteligencia… pero seguimos importando confianza. Y mientras aquí debatimos si ChatGPT hará la tarea de los estudiantes o si un algoritmo reemplazará a un burócrata, las grandes empresas estadounidenses preparan inversiones por 775 mil millones de dólares en Inteligencia Artificial durante este año. Una cifra que supera el Producto Interno Bruto de varias naciones. Así de rápido se está moviendo el tablero mundial, mientras en algunos escritorios oficiales todavía se imprime el correo electrónico para archivarlo en una carpeta color beige.

LA BUENA noticia es que México parte desde una posición privilegiada. Ya forma parte de la cadena de valor más importante del siglo XXI. No necesita inventar el siguiente modelo de Inteligencia Artificial para beneficiarse de esta revolución; basta con crear las condiciones para que empresas, universidades y trabajadores adopten herramientas que multipliquen su productividad. La mala noticia es que esa ventana de oportunidad no permanecerá abierta para siempre.

LA HISTORIA económica está llena de países que fabricaron para el mundo sin desarrollar capacidades propias. Ensamblaron riqueza ajena mientras postergaban la propia. La Inteligencia Artificial no decidirá por sí sola si México gana o pierde esta carrera. La tecnología no sustituye la visión de largo plazo, ni corrige la improvisación política, ni convierte automáticamente a un país en potencia. Para eso todavía no existe algoritmo. Aunque, viendo algunas decisiones públicas, quizá convendría empezar a entrenar uno mismo.

@Nido_DeViboras

- Anuncio -
Guardar esta Publicación

Compartir:

Suscríbete

Lo + Popular

Más como esto
Relacionado

Miércoles 05 de agosto del 2026

Conoce las noticias más importantes de Quintana Roo, México y el mundo en la edición de hoy.

Chocantes y chocones… ¿o rápidos y furiosos?

No cabe duda que la famosa “Canícula” veraniega siempre pasa factura en Nuevo León.

Cancún y su transporte: ¿ciudadanos de cuarta?

Tal parece que los gobiernos del estado y el municipal nos ven como ciudadanos de cuarta.

Desmantelan cuatro centros de huachicol en tres estados

Por denuncias anónimas se comprobó que estos centro de huachicol aparentemente estaban abandonados al no reportarse ninguna persona detenida.

Continuar leyendo ...
Relacionado