- El enfrentamiento político entre Dante Delgado Rannauro y la gobernadora Rocío Nahle García subió de tono durante el fin de semana.
JORGE GONZÁLEZ
XALAPA, VER.- El enfrentamiento político entre Dante Delgado Rannauro y la gobernadora Rocío Nahle García subió de tono durante el fin de semana, luego de que el fundador de Movimiento Ciudadano acusara al gobierno estatal de utilizar las instituciones de procuración de justicia para presionar y perseguir políticamente a integrantes de su partido.
El pronunciamiento coloca nuevamente a Veracruz en el centro de una disputa política que podría prolongarse durante los próximos meses, particularmente cuando los partidos comienzan a perfilar sus estrategias rumbo a las elecciones de 2027.
Dante Delgado reapareció públicamente en Veracruz para lanzar un mensaje directo a la gobernadora al advertir que Movimiento Ciudadano no permitirá intimidaciones contra sus liderazgos municipales.
Sostuvo que la justicia debe estar al servicio de la población y no de intereses políticos; asimismo, cuestionó el uso de las instituciones estatales para dirimir diferencias políticas.
El señalamiento ocurre después de diversos procesos legales que involucran a actores políticos de ese partido.
Entre ellos se encuentran los casos de los alcaldes de Ixhuatlán del Sureste, Raúl González Martínez, y de Úrsulo Galván, Bertín Bravo Montero, quienes fueron desaforados por el Congreso de Veracruz el pasado cinco de agosto.
Dante Delgado exigió que en estos procedimientos se respete el debido proceso.
El diputado Paul Martínez Marie acusó a Dante Delgado de intentar convertir la aplicación de la ley en un pleito político con la gobernadora Rocío Nahle, y sostuvo que las investigaciones y procedimientos legales no deben interpretarse como persecución por el simple hecho de involucrar a integrantes de Movimiento Ciudadano.
La confrontación también alcanzó a otros actores políticos; el ex alcalde de Medellín de Bravo, Polo Deschamps, cuestionó públicamente las críticas de Dante Delgado contra la administración estatal y llamó a los dirigentes de MC a trabajar en lugar de concentrarse en confrontaciones políticas.
Con ello, el intercambio dejó de ser únicamente un señalamiento entre dos figuras políticas y comenzó a convertirse en una disputa entre MC y el gobierno de Morena en Veracruz.
El contexto electoral explica buena parte de la importancia que adquiere el enfrentamiento.
Movimiento Ciudadano busca consolidarse como una fuerza competitiva en Veracruz y mantener los espacios que obtuvo en procesos anteriores, mientras Morena pretende conservar el control político del estado y ampliar su presencia territorial.
Del lado del oficialismo, la postura es que las instituciones deben actuar sin distinción de partido y que cualquier investigación debe seguir su curso conforme a la ley.
El problema es que cada nuevo pronunciamiento eleva la tensión y convierte los procesos judiciales en parte de la disputa política.
Por ahora, la gobernadora Rocío Nahle no aparece públicamente respondiendo de manera directa a las acusaciones de Delgado.
Sin embargo, las declaraciones de legisladores y otros actores cercanos a Morena muestran que el gobierno estatal y sus aliados no pretenden dejar sin respuesta los señalamientos de Movimiento Ciudadano.




