- El Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana denunció ser víctima del delito de despojo por parte de una agrupación que invadió un predio en Iztapalapa.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (Situam) denunció ser víctima del delito de despojo por parte de una agrupación que invadió un predio en Iztapalapa.
Pese a las denuncias presentadas ante la Fiscalía General de Justicia (FGJ), el Comité Ejecutivo del Situam acusa que la Alcaldía Iztapalapa facilitó la urbanización del terreno de 4 mil metros cuadrados, ubicado en Calle Hidalgo 240, en el Pueblo de San Nicolas Tolentino.
“El motivo de la cita fue precisamente para conocer el estatus de la carpeta de investigación, ya que después de dos años de estar invadido no se había dado ninguna acción de Gobierno”, apuntó una carta entregada a la titular de la FGJ, Bertha Alcalde, el 12 de agosto.
En la misiva, los integrantes del comité exponen que la denuncia fue presentada, acompañada de las escrituras, en cuanto ocurrió el despojo, el 12 de julio de 2024, por parte de un grupo de invasores que se acreditó como una derivación del Frente Francisco Villa.
La carpeta, inicialmente presentada en el Ministerio Público de Iztapalapa, fue enviada a otro MP y a la Fiscalía de Investigación en Materia Ambiental y en Materia de Protección (Fidampu), sin atención por parte de funcionarios, quienes les dijeron que no habían tenido tiempo de revisar el caso.
Señalan que personal del MP planteó que la denuncia no procedería, por lo que sugirieron denunciar el retiro de árboles.
“Nos dieron a entender que como no estaba bardeado ni con chapa, no se podía hacer mucho, que era mejor hacer una denuncia por derribo de árboles para asegurar el predio y detener a los responsables. Que como despojo no correspondía”.
Los dirigentes del Situam confiaron en la recomendación, presentaron denuncias en la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) y la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), cuyos inspectores acreditaron el derribo de 200 árboles, pero no aplicaron la clausura y la Fiscalía tampoco hizo el aseguramiento.
Además de talar la vegetación contigua al Parque Nacional del Cerro de la Estrella, el predio fue nivelado con maquinaria, fraccionado en lotes e incluso, abrieron en él locales comerciales.
La conversión del área verde en un asentamiento incluyó la invasión de un espacio público de la Alcaldía, la cual permitió que las construcciones avanzaran sin autorización.
A pesar de haberle solicitado que contuviera las edificaciones, la Alcaldía intervino hasta que vecinos demostraron a Protección Civil los daños provocados en unidades y casas adjuntas, pues los ocupantes buscaron abrir una salida por Calle España.
La Alcaldía puso sellos de suspensión y firmó un convenio con los invasores, que se comprometieron a detener la urbanización, pero las construcciones prosiguieron.
“Hasta la fecha los invasores siguen instalados en el predio, además, el Situam ha denunciado amenazas y hostigamiento contra sus integrantes, pero también a los vecinos”, expuso la diputada Martha Ávila, en un punto de acuerdo dirigido por el Congreso a la Jefatura de Gobierno.
Las gestiones del Situam tampoco han logrado la restitución a través de las mesas instaladas por el Gobierno capitalino en el Zócalo.




