- Seahawks perdió a su quarterback titular en la primera serie ofensiva y Pats llegó a estar arriba 10-0 en el tercer cuarto, pero los errores de Drake Maye fulminaron las aspiraciones de revancha.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Seahawks perdió a su quarterback titular en la primera serie ofensiva y Pats llegó a estar arriba 10-0 en el tercer cuarto, pero los errores de Drake Maye fulminaron las aspiraciones de revancha.
El campeón defensor derrotó dramáticamente 13-10 a Nueva Inglaterra en el inicio de la campaña. La última vez que estos dos equipos se vieron las caras fue en febrero pasado, cuando Seattle los apaleó categóricamente 29-13 en el Super Bowl LX.
En aquella ocasión, Maye fue interceptado en dos ocasiones, y ahora repitió la dosis con tres entregas fatales.
Lo peor para su causa fue que todas acontecieron en el cuarto periodo y a raíz de malas decisiones; principalmente la última, cuando apenas restaban 26 segundos en el reloj. En lugar de asegurar un gol de campo prudente para buscar el tiempo extra, el mariscal de campo mandó un arriesgado pase a las diagonales que terminó interceptado de manera magistral por Josh Jobe, manteniendo ambos pies sobre la línea blanca del campo.
“Fue simplemente inaceptable”, admitió Maye al hablar de esa última jugada donde sintió la fuerte presión rival. El mariscal concluyó con 178 yardas, un touchdown y un pobre rating de 54.9.
Para los campeones, el panorama lucía desalentador cuando Sam Darnold se lesionó la cadera en la primera serie ofensiva del cotejo.
No obstante, Drew Lock tomó los controles de la ofensiva y, respaldado por una férrea defensiva, rescató a los suyos con 187 yardas y un envío de anotación, completando 16 de 22 pases. Jaxon Smith-Njigba aportó 122 yardas y un touchdown.
Sí, Seattle no tuvo a su QB, pero tiene una defensa rapaz que los mantendrá a flote en la campaña.




