- Aunque desde el miércoles se inició la instalación del llamado ‘muro flotante’ en el Río Bravo, en la frontera de Matamoros, Tamaulipas, y Brownsville, Texas, las obras prácticamente no han avanzado.
STAFF / AR
BROWNSVILLE, EU.- Aunque desde el miércoles se inició la instalación del llamado “muro flotante” en el Río Bravo, en la frontera de Matamoros, Tamaulipas, y Brownsville, Texas, las obras prácticamente no han avanzado.
Trabajadores del Gobierno de Estados Unidos, resguardados por agentes de la Patrulla Fronteriza, sólo realizaron trabajos de limpieza en la zona.
De acuerdo con conocedores de los trabajos, el miércoles sólo se colocó uno de los tubos en el río, como protocolo y por la visita de la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem.
La funcionaria estadounidense anunció la instalación de las boyas a lo largo de más de 800 kilómetros del Río Bravo para frenar la migración y el tráfico de drogas.
Este “muro flotante” fue iniciado por el Gobierno de Texas, encabezado por el republicano Greg Abbott, en la frontera entre Piedras Negras, Coahuila, y Eagle Pass, Texas.
Es un modelo que ha sido criticado por defensores de derechos humanos por elevar el riesgo de los migrantes.
“Esta barrera hará más difícil para los indocumentados y los contrabandistas de humanos cruzar el río”, aseguró Kristi Noem el miércoles.
Detalló que las boyas son fabricadas en Texas y se tiene previsto cubrir un tramo de 804.67 kilómetros.
La funcionaria explicó que tienen un diámetro de entre 1.2 y 1.5 metros y al ensamblarse podrían alcanzar los 4.57 metros.
“Estas barreras son financiadas con fondos contenidos en el Gran y Hermoso Proyecto de Ley (del presidente Donald Trump) y serán tan largas que podrían cubrir la distancia entre la capital de Washington DC y la ciudad de Nashville, en Tennessee”, presumió.
La secretaria destacó que las boyas iban a ser desplegadas desde el miércoles, pero no se registran avances relevantes.


