- Obras de la Línea 4 del Metro dañaron puentes en Pino Suárez y generan riesgo para peatones y automovilistas.
STAFF / AR
MONTERREY, NL.- El puente vehicular de Pino Suárez, una gaza que conecta Constitución con esa avenida y un puente peatonal, todos en el costado norte del Río Santa Catarina, en Monterrey, están dañados por la construcción de dos columnas de la Línea 4 del Metro, y representan riesgos latentes para conductores y peatones.
De acuerdo con fuentes, estas afectaciones no fueron reportadas al municipio de Monterrey por el Gobierno del Estado ni por la empresa Mota Engil, a cargo de la obra, tal y como sucedió con el pluvial que fue perforado por pilotes, también para la Línea 4, a la altura de Venustiano Carranza.
En esta nueva zona de daños el peligro se refleja en “mordidas” a banquetas, socavones y cimentaciones expuestas, y la ausencia de trabajos para repararlos.
En el puente vehicular, por ejemplo, un tramo del lado oriente fue “mordido” por Mota Engil, que retiró parte de banqueta banqueta y barandal para que maniobrara la maquinaria en la construcción de una columna del Metro.
El espacio quedó expuesto y en abandono.
Para impedir un deslave hacia el lecho del río, la empresa colocó una viga de acero y una lámina para tratar de soportar la presión de la tierra.
Además, como solución improvisada, detalló una fuente, sólo se hizo un relleno vaciando tierra, lo que no garantiza la estabilidad del tramo.
Las obras de la Línea 4 también dejaron daños en la gaza que conecta a la Avenida Constitución con Pino Suárez rumbo al norte.
De los cerca de 180 metros que mide la gaza, hay daños en un tramo de unos 15 metros, con hundimientos y socavones a un lado del paso de los vehículos.
Un especialista señaló que esos daños serían porque las lozas que soportaban la carga del muro y la estructura fueron retiradas y en su lugar sólo fue colocada tierra sin compactar, lo que representa riesgo de deslave.
“Este daño es grave”, advirtió.
“Si no se resuelve el daño a la gaza se debe cerrar la vialidad. Cuando llueva habrá riesgo de colapso”.
Incluso, un parapeto que sostiene el barandal de la gaza fue apuntalado con vigas de acero que no están aseguradas y que sólo están recubiertas con tierra.
“Eso no se debe solucionar así, hay que realizar un laboratorio para observar si el resto de la estructura no se comprometió”, explicó la fuente.
Para hacer la cimentación y la zapata de la columna, Mota Engil derribó parte del concreto de protección.
Y, pese a que concluyó los trabajos, el espacio no fue reparado, por lo que hasta ayer seguía expuesto, aunque con barreras plásticas color naranja para delimitar la circulación.
“Eso no es el deber ser”, criticó el especialista, “quitan concreto que lo sostenía y lo reponen con tierra, sin compactar, sin nada, y además están los huecos rellenados sin compactación o concreto”.
Otro daño se ubica a unos metros al oriente de Pino Suárez, en la base de un puente peatonal que cruza Constitución y que quedó con su cimentación expuesta, aunque con un tubo metálico para aparentemente reforzar al puente.
“Creo que esto es de lo más grave”, señaló el especialista, “en lugar de recimentar la zona, rellenaron con tierra y pusieron un tubo.
“Sólo lo pusieron, no está ni soldado, para impedir que la estructura se mueva.
“Si llueve, esa estructura también se dañará”, advirtió.
Los daños por estos trabajos, que según una fuente del Gobierno estatal habrían sido subcontratados, se suman a los revelados el 27 de octubre del año pasado, cuando Grupo REFORMA publicó que fue perforado el pluvial en torno a Venustiano Carranza.
Pese a la gravedad de los daños, a casi tres meses de ser descubierto el daño aún no existe una propuesta de solución por parte del Gobierno del Estado.


