- En la explanada de la Casa de Cultura de Tenejapa, Chiapas, con sombreros, jorongos y rebozos indígenas, seis de los nueve ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) realizaron su primera sesión fuera de la Ciudad de México.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
TENEJAPA, CHIAPAS.- En la explanada de la Casa de Cultura de Tenejapa, Chiapas, con sombreros, jorongos y rebozos indígenas, seis de los nueve ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) realizaron su primera sesión fuera de la Ciudad de México, que calificaron como histórica por ser la primera desde mediados del siglo XIX.
Entre aplausos de la población reunida ─más de 2 mil personas─, así como la presencia del gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, durante más de dos horas ministras y ministros desahogaron dos asuntos.
De los nueve ministros, seis acudieron a Tenejapa: Sara Irene Herrerías, Loretta Ortiz, Yasmín Esquivel, Lenia Batres, Arístides Guererro, y Hugo Aguilar Ortiz. Vía remota se conectaron Irving Espinosa Betanzo y Giovanni Figueroa, mientras que Estela Ríos no participó de ninguna forma.
“Este es el nuevo rostro de la justicia, una justicia que va a caminar de la mano con el pueblo, que va a atender a la gente que muchas veces está en el último lugar de la lista de prioridades. Hoy vamos a atender un reclamo de más de cinco años de una comunidad del estado de Chiapas, nuestro país está cambiando y la Corte no se podía quedar atrás y por eso estamos acá”, afirmó el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz, al iniciar la sesión.
“Esto es justicia cercana, es la primera vez que sesionamos, desde Benito Juárez, en una comunidad indígena”, dijo Loretta Ortiz al presentar el primer proyecto, un amparo en revisión de la comunidad tzotzil de La Candelaria, de San Cristóbal de las Casas, que reclamó la falta de respuesta a su solicitud de reconocimiento de su gobierno comunitario.
“Hoy es un día histórico, por primera vez desde su integración la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sesiona fuera de su sede, sin que su salida sea o se haya producido con motivo de una huida o de un escape (como en el siglo XIX). Esta vez nadie nos persigue, somos nosotros los que perseguimos ahora la reconstrucción del sentido profundo de las palabras de José María Morelos y Pavón que llenan las paredes de nuestros edificios judiciales”, expresó Lenia Batres, envuelta en un traje negro de lana indígena.
“Es el momento para dejar de ver a los pueblos y comunidades con la misma óptica con la que se analizan los problemas del resto del país. La Constitución nos exige jueces y juezas e impartir justicia con perspectiva intercultural. Esa es la óptica que la Constitución nos exige hoy, y es la que he aplicado y seguiré defendiendo durante todo mi cargo como ministra de la Suprema Corte”, agregó Yasmín Esquivel sobre la propuesta de Loretta Ortiz que se puso a votación.
Ya que en su reclamo la comunidad de La Candelaria acusó que en Chiapas no existen leyes para reconocer su derecho a libre determinación, autonomía y autogobierno indígena, la Corte confirmó la omisión del Congreso de Chiapas, pero también el del Congreso Federal, que desde septiembre de 2024, cuando se reformo el artículo segundo, no ha emitido Ley General en Materia de Pueblos Indígenas y Afromexicanos.
Entre aplausos de los pobladores que consideraron resuelto su asunto, los ministros, sin embargo, reconocieron que está supeditado a la publicación de la Ley General.
“Se concede al Congreso del Estado de Chiapas un plazo que no podrá exceder los 180 naturales, contados a partir de la entrada en vigor de dicha Ley General, para subsanar la omisión legislativa relativa acreditada”, indicó el proyecto avalado por unanimidad, pese a que Lenia Batres propuso que se quitara ese plazo pues, en su opinión, los diputados locales podrían saltarse el requisito de la Ley General.
“Lo que estoy proponiendo es que tenga no 180 días a partir de que se expida una Ley General, que no sabemos cuándo se va a expedir, sino que tenga 90 días naturales a partir de que se publique esta sentencia”, expuso Batres, pero sólo fue apoyada por Aguilar.
La discusión del primer asunto se llevó dos horas de la sesión debido a los largos discursos de los ministros, que se traducían al tzotzil y al tzeltal.
“Habíamos listado tres asuntos para esta sesión, les quiero agradecer un poquito de paciencia, seguramente nos dará tiempo un asunto más voy a pedir que seamos breves”, dijo Aguilar.
El segundo asunto, avalado en 20 minutos, fue la ratificación de constitucionalidad de la declaratoria de la charrería como patrimonio cultural intangible del Estado de Hidalgo, decretada en 2024 y que había sido impugnada por el Ejecutivo federal.
Los ministros se dijeron orgullosos de esta primera “sesión extraordinaria en territorio”, como se les denomina en el nuevo Reglamento de la Corte, publicado en septiembre pasado.
“Brotan derechos como flores tras la lluvia”, manifestó el ministro Arístides Guerrero.
*Con información de Agencia Reforma


