- El mercado de vehículos eléctricos en México inició 2026 en una fase de ajuste, sin frenar su expansión, incluso frente a los aranceles a unidades provenientes de China.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El mercado de vehículos eléctricos en México inició 2026 en una fase de ajuste, sin frenar su expansión, incluso frente a los aranceles a unidades provenientes de China.
De acuerdo con Eugenio Grandio, director de la Electro Movilidad Asociación (EMA), el año comenzó con una inercia positiva heredada de 2025, cuando el mercado registró ventas cercanas a 25 mil unidades en el primer semestre.
No obstante, señaló que el entorno actual muestra una “relativa calma” en precios, debido a que varias marcas aún comercializan inventarios previos a la entrada en vigor de los aranceles.
“Todavía muchos tenían inventario y no han subido los precios de forma significativa. No hemos visto cambios relevantes en el mercado; estamos en una especie de estabilidad temporal”, indicó.
En entrevista, advirtió que el impacto de las tarifas podría reflejarse en la segunda mitad del año, conforme se agoten las unidades importadas antes de los gravámenes y lleguen nuevos modelos con costos ajustados.
Aun así, destacó que existen factores que podrían contrarrestar ese efecto. Por un lado, los precios de los autos de combustión han aumentado cerca de 25 por ciento en años recientes en el País, mientras que los eléctricos e híbridos enchufables han reducido sus costos por avances tecnológicos.
A ello se suma el encarecimiento de las gasolinas -con la premium cerca de 29 pesos por litro- y episodios de contingencia ambiental, que incentivan a más consumidores a migrar hacia opciones eléctricas para evitar restricciones de circulación.
“Hay gente que ya está harta de dejar de circular o de pagar recargas de gasolina de hasta mil 500 pesos. Eso está empujando la decisión hacia vehículos eléctricos”, afirmó Grandio.
El dinamismo también responde a una mayor oferta. Cada vez más marcas, principalmente de origen chino, han ampliado su portafolio con modelos más accesibles, lo que ha permitido sostener el crecimiento incluso en un entorno regulatorio incierto.
Sin embargo, el directivo advirtió que el desarrollo del sector enfrenta rezagos estructurales. Señaló que nueve de cada diez autos eléctricos vendidos en el País son comercializados por un grupo limitado de fabricantes, mientras varias marcas globales aún no introducen sus modelos en el mercado nacional.
“En México no estamos recibiendo la mejor tecnología disponible. Muchas marcas prefieren enviar sus vehículos eléctricos a mercados con regulaciones más estrictas”, sostuvo.
En contraste, el País se acerca a un cuarto de millón de unidades electrificadas en circulación -entre híbridos y eléctricos-, lo que comienza a detonar inversiones en infraestructura de carga. Ciudades como Guadalajara, Monterrey y la capital muestran un crecimiento en estaciones y adopción.
De cara al cierre de 2026, el sector anticipa un crecimiento más moderado que en años previos, condicionado por factores como la política arancelaria, la regulación interna -en particular la Norma Oficial Mexicana NOM-163- y la expansión de infraestructura de recarga.
“Probablemente no será el mejor año, pero sí seguirá siendo un año de crecimiento”, concluyó.



