- La falta de lluvias en el arranque del año le pasó factura a los parajes naturales de Nuevo León.
STAFF / AR
MONTERREY, NL.- La falta de lluvias en el arranque del año le pasó factura a los parajes naturales de Nuevo León.
Del agua que dejó en junio del 2024 la tormenta “Alberto” en ríos, arroyos y cascadas, y que duró meses, ya poco queda para estas vacaciones de Semana Santa.
A diferencia del mismo periodo vacacional del año pasado, donde aún estaban rebosantes, los cuerpos de agua exhiben muy pobres niveles e incluso se secaron en algunos puntos turísticos.
El Río Ramos, que tras “Alberto” duró meses con mucha agua de color verde turquesa, ahora presenta una imagen muy distinta: tiene poca corriente en diferentes tramos que son muy frecuentados, como “La Peñita”, el “Charco de Las Víboras”, “Media Luna” y “Cozumelito”.
Durante el 2025, las lluvias en Nuevo León estuvieron por debajo del promedio histórico, lo mismo que ocurrió durante enero, febrero y marzo de este año.
“Sinceramente sí esperábamos encontrarnos con un poco más de agua, pero no fue así, ya casi no hay partes donde esté hondo el río”, expresó Deyanira Castillo al visitar ayer el Río Ramos, “pero bueno, de todas formas es un lugar que sigue estando bien bonito”.
En Santiago, la famosa Cascada Cola de Caballo también exhibe un mucho menor volumen que en meses posteriores a la tormenta “Alberto”.
Por la misma Carretera a Laguna de Sánchez, otras caídas de agua exhiben la escasez de lluvias, e incluso una se secó.
En Monterrey, el Río La Silla renació con “Alberto”, pero ha vuelto a lucir con una corriente muy pobre, y zonas que lucían con mini represas ya están secas, mientras que por el centro del lecho apenas se ve algo de agua a la altura de Lagos del Bosque y Cortijo del Río.
En La Huasteca, en Santa Catarina, también se esfumó el agua que dejó “Alberto” en diferentes puntos.
Hasta el el propio Río Santa Catarina lució con corriente y una cascada en el municipio del mismo nombre, cerca de La Huasteca, pero ahora sólo hay tierra y escombro.
En el caso de las presas El Cuchillo, Cerro Prieto y La Boca, aún se mantienen en niveles buenos o aceptables, convirtiéndose en u atractivo para los vacacionistas de Semana Santa.



