- La Casa Blanca culpó al ‘culto al odio de la izquierda’ por el tiroteo ocurrido en una cena de gala de corresponsales celebrada en Washington a la que asistió el presidente Donald Trump el sábado 25 de abril.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
WASHINGTON, EU.- La Casa Blanca culpó al “culto al odio de la izquierda” por el tiroteo ocurrido en una cena de gala de corresponsales celebrada en Washington a la que asistió el presidente Donald Trump el sábado 25 de abril.
La secretaria de prensa Karoline Leavitt afirmó que el incidente fue el tercer intento de asesinato contra Trump en los últimos dos años.
“El culto al odio de la izquierda contra el presidente y todos aquellos que le apoyan y trabajan para él ha provocado que varias personas resultaran heridas y murieran, y este fin de semana estuvo a punto de volver a ocurrir”, declaró Leavitt.
Trump ha traspasado reiteradamente los límites con sus furibundos ataques verbales contra sus oponentes.
En una rueda de prensa celebrada minutos después del incidente en la cena de los corresponsales de la Casa Blanca, Trump adoptó un tono más conciliador hacia los medios de comunicación, a los que anteriormente había tildado de “enemigos del pueblo”.
Pero Leavitt, que compartía escenario con Trump en la cena cuando ocurrió el incidente, dijo que ha habido una “demonización sistemática” del presidente.
“Nadie en los últimos años ha sido blanco de más balas y más violencia que el presidente Trump” declaró Leavitt.
En su primera rueda de prensa desde el incidente del sábado, Leavitt confirmó que la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, convocará a una reunión con funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, el Servicio Secreto de Estados Unidos y el equipo de operaciones de la Casa Blanca para “garantizar la seguridad del presidente”.
Un sospechoso armado fue detenido por guardias del Servicio Secreto antes de que pudiera entrar en el abarrotado salón de baile del hotel donde Trump, la primera dama Melania Trump, el vicepresidente JD Vance y muchos otros funcionarios estadounidenses de alto rango se habían reunido para la cena anual.
Leavitt culpó a la dura retórica política de fomentar un ambiente en el que alguien pudiera querer atacar al presidente.
“No deberíamos vivir en un país en el que impera un miedo constante a la violencia política”, afirmó la vocera de la Casa Blanca.
*Con información de agencias


