- Veracruz enfrenta una ola de calor persistente que mantiene temperaturas elevadas en diversas regiones.
JORGE GONZÁLEZ
XALAPA, VER.- Veracruz enfrenta una ola de calor persistente que mantiene temperaturas elevadas en diversas regiones, con valores que superan los 34 grados Celsius y sensaciones térmicas aún mayores, especialmente en zonas costeras y del sur del estado.
De acuerdo con reportes meteorológicos, el ambiente caluroso continuará durante los próximos días, impulsado por condiciones de alta presión atmosférica que inhiben la formación de lluvias y favorecen cielos despejados.
Las zonas norte, centro y sur presentan condiciones de calor intenso, con mayor impacto en municipios costeros y de llanura, donde la humedad incrementa la sensación térmica.
En áreas urbanas, el fenómeno se agrava por el efecto de “isla de calor”, derivado de la concentración de concreto y asfalto.
En contraste, regiones montañosas mantienen temperaturas ligeramente más moderadas, aunque también con tendencia al incremento durante el día.
Pronósticos preliminares indican la posible entrada de un frente frío en los primeros días de mayo, lo que podría generar un descenso gradual de temperaturas, incremento de nubosidad y probabilidad de lluvias aisladas.
No obstante, especialistas advierten que estos cambios podrían ser temporales y que el periodo de calor continuará como parte de la transición estacional hacia los meses más cálidos del año.
Autoridades de Protección Civil emitieron recomendaciones para reducir riesgos a la salud, como evitar exposición prolongada al sol entre 11:00 y 16:00 horas, mantenerse hidratado de manera constante, usar ropa ligera y de colores claros.
Además, prestar especial atención a niñas, niños, personas adultas mayores y trabajadores al aire libre.
También se recomienda vigilar el almacenamiento de agua y evitar prácticas que puedan detonar incendios, ante la sequedad de la vegetación en algunas zonas.
El aumento de temperaturas incrementa la demanda de energía eléctrica y agua potable, lo que puede generar presión en los sistemas de suministro.
Asimismo, el calor favorece la evaporación de cuerpos de agua y agrava condiciones de estiaje en regiones rurales.
En zonas agrícolas, productores han comenzado a reportar afectaciones en cultivos sensibles al calor extremo, lo que podría impactar la producción local si las condiciones persisten.
El actual periodo de calor forma parte de la transición hacia la temporada más cálida del año en el Golfo de México, caracterizada por temperaturas elevadas y lluvias aún irregulares.
Desde el enfoque de salud pública, la exposición prolongada a altas temperaturas puede detonar golpes de calor, deshidratación y complicaciones en personas con enfermedades crónicas, especialmente en contextos de vulnerabilidad social donde el acceso a agua potable, sombra o servicios médicos es limitado.


