- La secretaria general Carolina Rangel afirmó que los movimientos recientes en la dirigencia responden a una reorganización natural de cara al proceso electoral de 2027.
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CIUDAD DE MÉXICO.- La secretaria general de Morena, Carolina Rangel, afirmó que los movimientos recientes en la dirigencia del partido responden a una etapa de reorganización natural de cara al proceso electoral de 2027.
Tienen como objetivo principal, dijo, fortalecer al movimiento rumbo a su segundo sexenio al frente del gobierno federal, encabezado por Claudia Sheinbaum.
“Toda la toma de decisiones que ha venido sucediendo en estos días nos fortalece cada vez más”, dijo en entrevista.
En cuestión de una semana, Citlalli Hernández asumió la presidencia del Comité Nacional de Elecciones, mientras que Luisa Alcalde, aún como dirigente partidista, aceptó integrarse como consejera jurídica de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Carolina Rangel, una de las fundadoras de la autodenominada cuarta transformación, consideró que Citlalli Hernández aportará experiencia durante la búsqueda de consensos en las coaliciones de 17 gubernaturas y la Cámara de Diputados, mientras que Luisa Alcalde hará lo propio junto a la mandataria en materia legal.
“Luisa viene a fortalecer mucho a nuestra presidenta (…) y con el expertise que tiene Citlalli Hernández, de ya llevar varios procesos, de entender el proceso también de la conformación de coaliciones, realmente nos viene a fortalecer un movimiento que, de por sí, ya está fuerte”, indicó.
La michoacana explicó que los cambios en la cúpula guinda no deben interpretarse como señales de inestabilidad, sino como ajustes estratégicos que buscan consolidar estructuras, sumar perfiles con experiencia y reforzar distintas áreas clave del partido y del gobierno.
“Veo a un movimiento bastante fuerte, no veo ningún tipo de inestabilidad”, sostuvo.
“Es lógico (el ajuste), ha pasado en cada proceso. Yo llevo en este movimiento mucho tiempo, hace año y medio renuncié a la secretaría de Igualdad Sustantiva para ser candidata y hubo otros movimientos en todo el país, en los estados.
“No me sorprende porque, insisto, me ha tocado verlo una y otra vez en las diferentes vísperas de los procesos electorales, donde hay compañeras que asumen otras tareas, que levantan la mano; que si alguien de un gabinete a nivel estatal o a nivel federal decide participar, pues alguien tiene que llenar esos espacios también. En lo político es normal estos movimientos”, explicó.
La secretaria general de la dirigencia morenista precisó que al asumir como un partido con fuerza no significa que dejarán de buscar su consolidación.
“No lo digo tampoco desde la arrogancia, ni desde la soberbia, de asumirnos como un partido fuerte en el país, porque no nos podemos confiar y tenemos que seguir del lado del pueblo; eso es una realidad, que no nos podemos echar a la hamaca, como nos lo decía el presidente (Andrés Manuel López Obrador), y por eso estamos trabajando de manera ardua”, agregó.
La nueva dirigencia, consideró, deberá tener las convicciones morenistas “muy arraigadas”, que entienda -dijo- el servicio al pueblo y al movimiento.
A propósito, Rangel se descartó para suceder en el cargo a Luisa Alcalde, pero aseguró que está dispuesta a colaborar con quien resulte electo al interior del partido.
“No tengo ningún interés de competir la presidencia del partido, porque desde la Secretaría General tenemos ya mucha chamba que atender, muchas tareas que encabezar, que acompañar y más bien para mí sería un orgullo y un honor acompañar a quien, decida el Consejo, sea electo para representarnos a todos desde el partido”, afirmó.
En días recientes se ha mencionado también que Andrés Manuel López Beltrán dejaría la Secretaría de Organización; sin embargo, Rangel negó que haya algún aviso oficial al respecto y aclaró que le corresponderá sólo a él hacerlo público.
“Me comunico todos los días con él y no hay ningún comentario por parte de Andrés, ni hacia mi persona, ni hacia los equipos, ni hacia nadie de que él vaya a asumir alguna otra tarea o que decida separarse del partido”, declaró.
En Morena sigue todo un proceso de entrega-recepción y elección de un nuevo líder, explicó Rangel.
En consecuencia, Alfonso Durazo, presidente del Consejo Nacional de Morena, o el Congreso Nacional, son los órganos facultados para llamar a sesión y, por votación, determinar quién quedará al frente del partido.


