- Cozumel se va convirtiendo en un fuerte refugio para las tortugas marinas.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
COZUMEL, Q. ROO.- Cozumel se va convirtiendo en un fuerte refugio para las tortugas marinas gracias al reciente lanzamiento del Programa de Protección a la Tortuga Marina por parte de la Fundación de Parques y Museos de Cozumel (FPMC).
La temporada 2026 arranca con una convocatoria entusiasta de voluntarios dispuestos a contribuir a la conservación de estas especies en peligro.
El primer encuentro de capacitación tuvo lugar en el Campamento Tortuguero de Punta Sur, donde un grupo diverso de personas se reunió con un solo objetivo: proteger a las tortugas que anidan en las playas de esta paradisíaca isla.
Durante la jornada, el personal del Centro de Conservación y Educación Ambiental (CCEA) impartió una charla exhaustiva sobre el monitoreo y la conservación de las tortugas marinas, brindando a los voluntarios las herramientas necesarias para realizar esta noble labor.
La temporada de anidación, que abarca desde abril hasta finales de noviembre, es crucial para estas criaturas.
Durante este tiempo, las tortugas no solo depositan sus huevos, también se preparan para el emocionante viaje de sus crías de regreso al océano.
La directora general de la FPMC, Juanita Alonso Marrufo, expresó su gratitud hacia los voluntarios, destacando que su compromiso es esencial para fortalecer la conservación de la biodiversidad en Cozumel.
Este esfuerzo se enmarca dentro del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, impulsado por la gobernadora Mara Lezama Espinosa, quien promueve acciones que fomentan el cuidado del medio ambiente y la colaboración comunitaria.
Ricardo Peralta Muñoz, responsable técnico del Campamento Tortuguero, compartió información vital sobre la importancia ecológica de las tortugas marinas, enfatizando su papel en el equilibrio de los ecosistemas.
Los voluntarios participarán en recorridos nocturnos de monitoreo, localización y marcaje de nidos, así como en la recolección de datos y la reubicación de nidos a zonas más seguras cuando sea necesario.
Rafael Chacón Díaz, director del CEA, también destacó la buena respuesta de la comunidad, subrayando que estas iniciativas no solo buscan proteger a las tortugas marinas, sino promueven la educación ambiental y la participación activa de los ciudadanos.
A medida que avanza la temporada de anidación, Cozumel se convierte en un ejemplo de cómo la colaboración entre la comunidad y las instituciones puede marcar la diferencia en la conservación de la flora y fauna.
Las tortugas marinas, símbolo de resiliencia, cuentan con aliados decididos a garantizar su supervivencia en un mundo que necesita más que nunca de su presencia.



