- El Gobierno del presidente Donald Trump endureció las reglas para que extranjeros obtengan la residencia permanente en Estados Unidos.
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WASHINGTON, EU.- El Gobierno del presidente Donald Trump endureció las reglas para que extranjeros obtengan la residencia permanente en Estados Unidos y ordenó que quienes busquen una “green card” deben salir del país y tramitarla desde su nación de origen, salvo en circunstancias extraordinarias.
La medida, anunciada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), representa uno de los cambios más severos en décadas al sistema migratorio legal estadounidense y forma parte de la estrategia de la Administración Trump para restringir la migración irregular y las vías legales de permanencia.
Durante más de medio siglo, ciudadanos extranjeros con estatus legal podían solicitar y completar dentro de Estados Unidos todo el proceso para obtener la residencia permanente, incluidos cónyuges de ciudadanos estadounidenses, estudiantes, trabajadores temporales, refugiados y solicitantes de asilo.
Ahora, de acuerdo con el memorándum emitido por el USCIS, los funcionarios deberán evaluar caso por caso si existen razones excepcionales para permitir que un solicitante permanezca en territorio estadounidense mientras se procesa su residencia.
“Un extranjero que se encuentre en el país de forma temporal y desee obtener una tarjeta de residencia debe regresar a su país de origen para solicitarla”, indicó el Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa al USCIS.
La dependencia argumentó que la política busca hacer que el sistema migratorio funcione “tal y como lo prevé la ley” y evitar que las visas temporales se conviertan en una vía indirecta para obtener la residencia.
“Los no inmigrantes, como estudiantes, trabajadores temporales o personas con visas de turista, vienen por un periodo corto y con un propósito específico. Su visita no debe funcionar como el primer paso en el proceso de la green card”, señaló la agencia.
El anuncio generó preocupación entre organizaciones humanitarias, abogados migratorios y defensores de refugiados, quienes advirtieron que la medida podría provocar separaciones familiares indefinidas y dejar atrapados fuera de Estados Unidos a miles de solicitantes.
World Relief, organización dedicada al reasentamiento de refugiados, afirmó que obligar a personas a regresar a países donde no se están procesando visas de inmigrante podría convertir el trámite en un callejón sin salida.
Por su parte, HIAS, grupo que brinda apoyo a refugiados, acusó al USCIS de obligar incluso a sobrevivientes de violencia, niños abandonados y víctimas de trata a regresar a los países de los que huyeron para completar sus solicitudes.
El USCIS no aclaró si las personas deberán permanecer fuera del país durante todo el trámite ni si la nueva política afectará a quienes ya tienen solicitudes en proceso.
La medida se suma a otras restricciones impulsadas por Trump desde su regreso a la Casa Blanca. El año pasado, su Gobierno redujo la duración de visas para estudiantes, visitantes de intercambio cultural y miembros de medios de comunicación, mientras que en enero el Departamento de Estado informó que había revocado más de 100 mil visas.



