- La Presidenta Claudia Sheinbaum encabezó ayer en altamar la conmemoración del 84 aniversario del Día de la Marina Nacional.
STAFF / AR
LÁZARO CÁRDENAS, MICHOACÁN.- A 12 nudos y más, y tras dos horas de navegación sobre la cubierta del ARM “Usumacinta” A-412, la Presidenta Claudia Sheinbaum encabezó ayer en altamar la conmemoración del 84 aniversario del Día de la Marina Nacional, en la que defendió la soberanía a bordo del mayor activo de la Armada.
En la cubierta de la embarcación, la Presidenta Claudia Sheinbaum estuvo flaqueada por el alto mando militar y rodeada de integrantes del gabinete federal, autoridades estatales y representantes de la Marina Mercante.
Ahí se presumió el músculo de la Armada.
Se destacó la incorporación de nuevos elementos tecnológicos para el monitoreo marítimo, entre ellas aeronaves no tripuladas de largo alcance capaces de permanecer más de 36 horas en operación continua sobre el mar para labores de vigilancia y reconocimiento.
Además, se habló de una “defensa en profundidad”, sustentada en patrullas costeras, oceánicas, interceptoras y futuros buques multipropósito con capacidad para operar hasta 500 millas náuticas en tareas de búsqueda y rescate.
La apuesta, según la dependencia, es mantener presencia permanente en el mar y apoyarse cada vez más en tecnología, inteligencia y vigilancia remota.
Durante casi dos horas, el “Usumacinta” se transformó en una plaza ceremonial flotante. En su cubierta convivieron marinos, mercantes, pilotos, ingenieros, funcionarios, cadetes de la Armada y parte de la tripulación que representan distintas actividades vinculadas con el mar mexicano.
La elección del buque tuvo un simbolismo, sostuvieron fuentes navales. A más de cinco décadas de haber sido botado, el “Usumacinta” continúa siendo una de las principales herramientas logísticas de la Armada.
La embarcación sintetiza buena parte de las funciones que actualmente desarrolla la Marina: defensa, transporte, ayuda humanitaria, vigilancia y presencia estratégica.
Sobre uno de los mayores buques de la Armada, el Gobierno federal recurrió el Día de la Marina para mostrar la nueva dimensión que busca dar al poder marítimo nacional: una institución que ya no sólo vigila costas y combate actividades ilícitas, sino que concentra puertos, marina mercante, dragado, vigilancia marítima, infraestructura estratégica y buena parte de la administración del mar mexicano.
El “Usumacinta” es uno de los gigantes de la flota naval mexicana. Construido en Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam como el USS “Frederick”, fue transferido a México en 2002 y convertido en una de las principales plataformas anfibias de la Armada.
Con 172 metros de eslora, capacidad para transportar miles de toneladas de carga, vehículos, maquinaria y centenares de elementos, el buque ha participado en operaciones militares, ejercicios multinacionales y misiones de ayuda humanitaria.
Desde su cubierta, rodeada por unidades navales desplegadas frente a las costas michoacanas, Sheinbaum, el Secretario de Marina, Almirante Raymundo Pedro Morales, y el Secretario de la Defensa Nacional, General Ricardo Trevilla, encabezaron una ceremonia cargada de mensajes sobre soberanía y control marítimo.
La conmemoración recordó el zarpe del vapor “Tabasco” en 1917, primer buque mexicano tripulado exclusivamente por connacionales en cumplimiento del artículo 32 constitucional, hecho considerado el inicio de la nacionalización de la Marina.
Durante la ceremonia fueron abanderadas 18 unidades que se incorporan a tareas consideradas estratégicas para el desarrollo marítimo nacional.
La Presidenta entregó la Enseña Nacional al “Mar Azteca”, una embarcación mercante que se integrará a la flota nacional para realizar operaciones de cabotaje y fortalecer el transporte marítimo de mercancías entre puertos mexicanos.
Simultáneamente fueron abanderadas 10 dragas estacionarias y seis dragas anfibias operadas por la Marina. Estas unidades serán utilizadas en proyectos como Puerto Nuevo Manzanillo, el Plan Integral Tabasco 2030, trabajos de recuperación en el Río Palizada, en Campeche, y labores de dragado en el Lago de Pátzcuaro, en Michoacán.
También recibió bandera nacional un buque sargacero, que será incorporado a la estrategia de atención de la macroalga en el Caribe mexicano, uno de los problemas ambientales y turísticos más relevantes para las costas del sureste.
La ceremonia incluyó además la imposición de condecoraciones a 20 elementos navales y cinco integrantes de la Marina Mercante, así como una evocación a los marinos caídos en cumplimiento de su deber.
A final, un helicóptero Cougar de la Armada se aproximó a la cubierta del “Usumacinta”. Minutos después, la Presidenta abordó el aparato y emprendió el regreso a tierra, mientras que otra aeronave pasó por altos funcionarios militares.
El “Usumacinta” regresó al puerto al filo de las 17:00 horas y con cierta urgencia, pues los festejados, gran parte de la tripulación, esperaban los alimentos.




