- La Agencia Internacional de Energía estima que en 2025 transitaron por Ormuz alrededor de 20 millones de barriles diarios de crudo y productos petroleros.
STAFF LUCES / AR
MADRID, ESPAÑA.- El ministro de Exteriores de Reino Unido, Ed Miliband, defendió ante el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, la “vital importancia” de reabrir el Estrecho de Ormuz; una de las rutas energéticas más importantes del mundo, al advertir que su bloqueo impacta directamente en el costo de vida de las familias y empresas británicas.
“Hemos hablado sobre la vital importancia de reabrir el Estrecho de Ormuz, esencial para proteger a las familias y empresas británicas del costo de vida, la principal prioridad de este gobierno”, señaló Miliband en un comunicado difundido tras el encuentro bilateral.
La reunión entre ambos responsables diplomáticos se realizó en Washington y abordó también la guerra en Ucrania, la crisis humanitaria en Gaza y la seguridad europea; en medio de la presión del presidente Donald Trump para que los socios de la OTAN aumenten su inversión en defensa.
Miliband afirmó que conversó con Rubio sobre “la solidaridad con Ucrania frente a la guerra” del presidente ruso Vladimir Putin, así como sobre la necesidad de sostener el respaldo occidental a Kiev.
El canciller británico también dijo haber planteado “la intolerable situación en Gaza” y “la urgente necesidad” de atender la crisis humanitaria en la Franja, mientras continúan los esfuerzos por una paz duradera para palestinos e israelíes.
La mención se relaciona con el plan de paz impulsado por la Casa Blanca, que contempla el desarme del Movimiento de Resistencia Islámica, Hamas, y que ha enfrentado rechazo de Israel en algunos de sus puntos centrales.
Por su parte, el Departamento de Estado de Estados Unidos informó que Rubio y Miliband abordaron “la importancia de que Europa asuma un papel más relevante en su propia seguridad”, en línea con la postura de Trump de exigir a los países europeos mayores compromisos militares y financieros dentro de la OTAN.
De acuerdo con el comunicado estadounidense, ambos funcionarios reiteraron además “su compromiso compartido con el tránsito seguro por el Estrecho de Ormuz y con garantizar que Irán nunca desarrolle ni obtenga un arma nuclear”.
La reapertura de Ormuz se ha convertido en una prioridad diplomática para gobiernos occidentales y países dependientes del petróleo y gas del Golfo Pérsico. La Agencia Internacional de Energía estima que en 2025 transitaron por esa vía alrededor de 20 millones de barriles diarios de crudo y productos petroleros, lo que la convierte en uno de los principales cuellos de botella energéticos del mundo.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos también ubica a Ormuz como una ruta crítica: en 2024 pasaron por ese estrecho cerca de 20 millones de barriles diarios de petróleo y derivados, equivalentes a alrededor de una quinta parte del consumo mundial de líquidos petrolíferos.
La presión diplomática ocurre mientras Irán y Omán negocian un mecanismo para reabrir el paso marítimo. Reportes recientes señalan que las conversaciones avanzan, aunque aún no existe un acuerdo final. Rubio confirmó que hay progreso en los contactos, pero aclaró que todavía no hay una conclusión definitiva.
Para Londres, el cierre o las restricciones en Ormuz no sólo representan un riesgo geopolítico, sino también un problema económico inmediato. La interrupción del tránsito energético puede elevar los precios internacionales del petróleo y del gas natural licuado, encarecer los seguros marítimos y trasladarse a combustibles, transporte, alimentos y costos industriales.
El encuentro entre Miliband y Rubio confirmó que la crisis de Ormuz se mantiene como uno de los principales puntos de coordinación entre Estados Unidos y Reino Unido, junto con Ucrania, Gaza, la amenaza nuclear iraní y el debate sobre el papel de Europa en su propia seguridad.
*Con información de agencias.




