- El gremio mantiene la expectativa de lograr un repunte durante las tres semanas restantes del periodo vacacional y evitar una pérdida económica total.
EUGENIO PACHECO
CHETUMAL, Q. ROO.- Prestadores de servicios turísticos del sur de Quintana Roo reportaron un balance de malo a “regular” al transcurrir la primera mitad del periodo vacacional de verano.
Tras arrancar el ciclo con una expectativa alta, los indicadores se sitúan distantes de las metas proyectadas, situación que ha comenzado a generar complicaciones económicas para el pago de nóminas, servicios básicos y compromisos con proveedores tanto en la Costa Maya como en la capital del estado.
En la localidad costera de Mahahual, la industria hotelera y comercial registra un promedio general de ocupación de 40 por ciento, cifra sensiblemente menor a 75 por ciento estimado al inicio de la temporada para equiparar los números alcanzados el año pasado.
El vicepresidente de la Asociación de Empresarios de la Grand Costa Maya, Rodolfo Espadas Ixte, explicó que el recale masivo de sargazo en las playas del Caribe Mexicano, aunado a las dificultades económicas generales y a la incertidumbre derivada del freno a grandes proyectos turísticos en la región, ha desincentivado el arribo de visitantes.
Espadas Ixte manifestó que el escenario resulta preocupante para los empresarios del sector, ante la dificultad de cubrir los gastos diarios de operación, como los recibos de energía eléctrica, agua potable, facturas de proveeduría y los sueldos del personal.
Agregó que el gremio mantiene la expectativa de lograr un repunte durante las tres semanas restantes del periodo vacacional para evitar que el verano represente una pérdida económica total para el destino.
Por su parte, la industria gastronómica de Chetumal registra una operación promedio de 70 por ciento en el uso de mesas al llegar a la tercera semana de vacaciones.
Representa un incremento de 20 por ciento en comparación con los meses previos, en los que la actividad apenas alcanzaba 50 por ciento.
El presidente local de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Esteban Mera Villanueva, detalló que el flujo de comensales procede principalmente de entidades del centro del país, la región del Bajío y el estado de Yucatán, registrándose la mayor afluencia durante los fines de semana.
Mera Villanueva señaló que, si bien el repunte actual se ubica por debajo de lo registrado en años anteriores, la actividad funciona como un aliciente para solventar la nómina laboral y los costos operativos de los establecimientos.
Y destacó que las y los empresarios del ramo han aplicado ajustes moderados o han mantenido sin cambios los precios de sus menús en lo que va del año para evitar una caída mayor en el consumo local y de visitantes.




