- Viajar a Cancún y al resto de los destinos de Quintana Roo será ahora más sencillo para los ciudadanos de Brasil gracias al visado electrónico.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CANCÚN, Q. ROO.- La reapertura del mercado brasileño para el Caribe Mexicano empieza a tomar forma con una señal clara: viajar a Cancún y al resto de los destinos de Quintana Roo será ahora más sencillo para los ciudadanos de Brasil gracias al visado electrónico.
La medida, que permite realizar el trámite de ingreso a México totalmente en línea, las 24 horas del día y los siete días de la semana, ha reactivado el interés de aerolíneas, agencias de viajes y turoperadores, que vuelven a mirar al destino como una apuesta fuerte para este año.
Durante un encuentro de promoción turística encabezado por autoridades de Quintana Roo y representantes del sector, quedó de manifiesto que el mercado brasileño no sólo sigue vivo, sino que está listo para crecer otra vez.
Más de 200 agentes de viajes participaron en la presentación del nuevo esquema migratorio, junto con aerolíneas que conectan Brasil con México.
Entre ellas Aeroméxico, Gol, Azul, Avianca y Copa Airlines, así como operadores mayoristas especializados en la venta del Caribe Mexicano.
La lectura dentro de la industria fue positiva. Después de varios periodos marcados por restricciones migratorias y una conectividad más limitada, el destino vuelve a colocarse en el radar de uno de los mercados sudamericanos con mayor potencial de gasto y permanencia.
En el evento también se reconoció a las empresas que mantuvieron la promoción del Caribe Mexicano aun en momentos complejos, cuando vender el destino implicaba remar contra corriente.
Uno de los anuncios más relevantes fue la confirmación de que Gol retomará de forma permanente la ruta directa entre Cancún y Brasilia a partir de junio, con tres frecuencias semanales durante todo el año.
La noticia no es menor, hasta ahora, esta operación había funcionado de manera estacional, por lo que su continuidad refuerza la expectativa de una recuperación más sólida.
A esto se suma el interés de Avianca y Copa Airlines por ampliar su conectividad hacia el Caribe Mexicano mediante rutas con escala en Colombia y Panamá, una posibilidad que podría facilitar aún más el flujo de viajeros brasileños.
La presencia del Consulado de México en São Paulo también dio una dimensión del momento.
Según se comentó en el encuentro, hacía cuatro años y medio que no se veía en Brasil una reunión de este tamaño enfocada específicamente en impulsar al Caribe Mexicano.
Ese dato refleja no sólo el renovado interés comercial, sino la oportunidad política y turística que representa el visado electrónico como herramienta para destrabar una demanda que llevaba tiempo contenida.
La estrategia no termina ahí. En las próximas semanas, el Caribe Mexicano y la Secretaría de Turismo federal participarán en la World Travel Market Latin America, en São Paulo, una de las vitrinas más importantes de la industria en la región.
La intención es fortalecer relaciones comerciales, recuperar terreno frente a otros destinos del Caribe y convertir la facilidad migratoria en una ventaja competitiva real. En términos locales, las cifras ayudan a dimensionar la apuesta.
De acuerdo con datos del propio sector turístico, el Caribe Mexicano recibió alrededor de 85 mil turistas brasileños el año pasado, y la meta para este año es, al menos, duplicar esa cifra.
Si ese objetivo se cumple, Quintana Roo podría sumar unos 170 mil visitantes procedentes de Brasil, un crecimiento cercano al 100 por ciento.
También destaca que la ruta Cancún-Brasilia arrancará con tres frecuencias por semana, lo que representa una base constante de conectividad durante todo el año y no únicamente por temporada alta.
Además, el evento de promoción reunió a más de 200 agentes de viajes, una señal concreta del interés comercial que vuelve a despertar el destino en ese país.
Más allá del discurso oficial, lo que hoy se observa es un intento serio por reconquistar a un mercado estratégico.
Brasil representa para el Caribe Mexicano una combinación atractiva de volumen, gasto turístico y afinidad con el producto de sol, playa, compras y entretenimiento que ofrece la región.
La simplificación del ingreso a México podría convertirse, en ese sentido, en el empujón que faltaba para acelerar la recuperación de un flujo de visitantes que nunca dejó de ser valioso para Quintana Roo.


