- Elementos antimotines de la Secretaría de Seguridad Pública desalojaron la tarde-noche del martes dos bloqueos carreteros en el municipio de Cuitláhuac.
JORGE GONZÁLEZ
CUITLÁHUAC, VER.- Elementos antimotines de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) desalojaron la tarde-noche del martes dos bloqueos carreteros en el municipio de Cuitláhuac.
Los bloqueos fueron instalados por familiares de 10 personas detenidas durante un operativo reciente, quienes denunciaron presuntas irregularidades y exigían su liberación.
Las manifestaciones se concentraron en puntos estratégicos de alta circulación: la autopista 150-D Veracruz-México, a la altura de la caseta de cobro de Cuitláhuac, y la carretera federal Veracruz-Puebla, en el tramo La Tinaja-Córdoba, cerca de Paso Carretas.
En ambos casos, los cierres generaron afectaciones severas al tránsito, con largas filas de vehículos de carga y particulares.
De acuerdo con reportes locales, la protesta inició alrededor de las 15:00 horas con el cierre total de la caseta, mientras que en la vía federal el bloqueo se mantuvo de forma intermitente.
Durante varias horas, los inconformes –familiares y allegados de las personas detenidas– reclamaron falta de información sobre el operativo y el proceso legal.
Las detenciones se realizaron días antes en un bar del municipio, en un operativo encabezado por la Unidad Especializada en Combate al Secuestro (UECS), con apoyo de fuerzas estatales y federales.
Entre las personas aseguradas habría mujeres, lo que incrementó la preocupación de sus familias.
Los manifestantes sostuvieron que existieron irregularidades en las detenciones, por lo que demandaron la intervención de autoridades ministeriales y garantías de debido proceso.
Hasta el momento, no se ha difundido de manera amplia la situación jurídica de las personas detenidas.
Ya por la noche, fuerzas antimotines desplegadas en la zona retiraron a los manifestantes y liberaron las vías de comunicación, con el objetivo de restablecer la circulación y evitar mayores afectaciones.
Aunque el ambiente se reportó tenso durante la jornada, no se informó de enfrentamientos mayores.
Autoridades mantuvieron presencia en la zona tras el desalojo para prevenir nuevos cierres y garantizar el flujo vehicular en uno de los corredores más importantes del estado.
El caso se inscribe en un contexto recurrente en Veracruz, donde familiares de personas detenidas recurren a bloqueos carreteros como forma de presión ante la percepción de falta de información o posibles abusos durante operativos de seguridad.
Este tipo de acciones, si bien visibilizan demandas sociales, también generan impactos económicos y de movilidad regional, además de evidenciar tensiones entre ciudadanía y autoridades en torno al acceso a la justicia y la transparencia institucional.



