- El sector de los delfinarios en Quintana Roo manifestó su preocupación por la ausencia de un reglamento que clarifique los procedimientos operativos.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- A casi un año de la aprobación de la reforma a la Ley General de Vida Silvestre, conocida como “Ley Mincho”, el sector de los delfinarios en Quintana Roo manifestó su preocupación por la ausencia de un reglamento que clarifique los procedimientos operativos.
Rodrigo Constandse Córdova, director general de Delphinus, señaló que esta falta de certeza jurídica, que debió resolverse en noviembre de 2025, está impactando directamente el bienestar de los ejemplares en cautiverio.
Esto, al obligar a la separación de grupos sociales por sexo para cumplir con la prohibición de reproducción.
El directivo explicó que la implementación de medidas anticonceptivas y la desestabilización de las poblaciones de machos y hembras no solo encarecen el cuidado, sino reducen la calidad de vida de los animales.
El punto más crítico para la industria, que solo en los siete centros de Quintana Roo alberga a 100 delfines, es la incertidumbre ante posibles embarazos no deseados que podría ocurrir a pesar de las precauciones.
Constandse Córdova enfatizó la necesidad de espacios adecuados para el manejo de estos casos.
“Lo que tenemos que entender en México es que estos centros siempre deben de existir, sea de manera lucrativa o no lucrativa.
“Pero siempre tiene que haber un lugar donde puedas rescatar, rehabilitar, estudiar o donde puedas recibir a estos nacidos que no había intención de su nacimiento.
“Pero bueno, si no podemos controlar a veces que nuestros hijos se embaracen, pues imagínate con estos animales”, expresó.
El temor del sector es que la historia de los animales en los circos se repita por la falta de infraestructura para recibir a los ejemplares, especialmente a las crías que no pueden ser liberadas de forma inmediata debido a su ciclo natural de crecimiento.
Además, se destacó que estos centros cumplen una función social y ambiental más allá del entretenimiento, pues participan activamente en el rescate de fauna marina.
Como ejemplo, se mencionó que el año pasado Delphinus canalizó a 50 lobos marinos atrapados en redes de pesca para su rehabilitación.
Ante este panorama, los empresarios buscan abrir una mesa de diálogo con las autoridades para concretar un reglamento que garantice la protección de los mamíferos acuáticos sin comprometer su integridad biológica por lagunas legales.



